miércoles, 25 de noviembre de 2015

Día internacional contra la violencia llamada de género.

En otros lugares del planeta no sabría yo decir pero en los países de occidente, en los que tan orgullosos estamos todos de las libertades conquistadas, las mujeres - con pleno derecho a ejercer su santa voluntad y a no atender a consejos ni a razones ni a que se las rechiste - eligen voluntariamente con quien aparearse emparejarse; luego, cuando las cosas les van mal, tiene que acudir la sociedad entera a protegerlas.
Y es que, claro, son víctimas.
Después de muchos mimos y contemplaciones y costar gran cantidad de dinero a todos los contribuyentes entre casas de acogida y programas de ayuda - que a ver cómo puede ayudar nadie ni inmiscuirse en la privacidad de cada pareja - el 90% de ellas termina regresando, también por su santa voluntad, junto al maltratador.
¿No se dieron cuenta, no vieron cuando estaban a tiempo ningún indicio de que el maltratador apuntaba maneras de en qué después devendría?
Sí, pero es que "mi chico me quiere mucho". Y se sienten muy halagadas.
No me dan lástima.
También hay muchos hombres víctimas de violencia que, digo yo, debiera ser llamada igualmente "de género". A ellos no los matan sus compañeras sentimentales con sus propias manos. Y cómo no queda rastro de culpabilidad, ni hay sangre, ni herida - o sí, pero porque mueren en, por ejemplo, accidentes de automóvil que, qué casualidad, son más frecuentes entre hombres que entre mujeres pero la palabra "suicidio" nunca se menciona -, ellas son siempre consideradas inocentes.
Pero ellos, los hombres, víctimas de un machismo "feminista" implacable y feroz, no tienen derecho a quejarse ni a denunciar; y si alguno se atreve será tildado de machista.
Ellos sí me dan lástima.

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.