miércoles, 17 de diciembre de 2014

De contradicción y de recuerdos

Así de contradictorias somos las personas.
O no es contradicción y quizás sí sólo una alternancia de sentimientos ¿o quizás de emociones? en la que tan pronto y en un momento dado y a la sombra de un determinado  estado de ánimo sentimos añoranza de algo que, en su “ahora”, cuando estuvo ahí, no valoramos demasiado ni tuvimos presagio de que su “no estar” fuese a causarnos una sensación de desgarro en tanto que, en otro momento y quizás sin que entre éste y el anterior esté mediando un periodo de tiempo que justifique el cambio de percepción,  aquello se recuerda como viejo y rancio.
Correríamos al cubo de la basura para recuperar el juguete que tiramos hace décadas, sin echar cuenta de que nos deshicimos de él voluntariamente y tan contentos.
O un par de zapatos o un vestido o…
Es un poco aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor”; que no recuerdo quién lo dijo.
Pero no son quizás (o seguro) las cosas sino la carga con que impregnan el recuerdo de qué entonces éramos o imaginábamos estar siendo.
Los cines Alphaville, por ejemplo, que  cuando los volvieron a abrir como Golem y fui por primera vez añoré la cortinilla que tanto me irritaba que el último que entrase no volviera a cerrar bien.
Y voy poco, pero tal vez no menos de lo que iría aunque continuaran llamándose Alphaville.
Manipulamos los recuerdos. Sea para denostarlos o para ensalzarlos los manipulamos.
¿O es que los recuerdos nos manipulan?
O, que también puede ser, el que piensa estar añorando o denostando no es el mismo (ni lo fue nunca) que vivió sin imaginar que alguna vez imaginaría estar recordando.


Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.