viernes, 11 de julio de 2014

La hija del profesor del Valdeluz: "Es un linchamiento injusto y se le ha apagado la vida"

El asunto viene coleando desde el pasado 12 de febrero y hoy, lo he escuchado comentar de nuevo en un informativo de medio día.
No he seguido el caso con mucha atención, la verdad, pero desde el primer momento desconfié de la veracidad de las declaraciones de las presuntas víctimas.
Suelo fiarme poco de jovencitas (y más con los especímenes tan perversos que suele haber entre las jovencitas de hoy en día) que, todas a una, coinciden en acusar a un adulto - y más si se trata de un profesor - de cualquier cosa en la que ellas, las jovencitas, se pongan de acuerdo vaya usted a saber con qué motivos más o menos mezquinos u oscuros.
Pero no sé por qué, o quizá por aquello de que en el aserto de "difama que algo queda" haya un mucho de verdad, los medios de comunicación suelen dar pábulo con bastante entusiasmo y celeridad a este tipo de acusaciones sin contrastar si están teniendo fundamento o siendo nada más calumnia.


Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.