domingo, 11 de mayo de 2014

Texto 7.5

Afrodita
11 mayo, 2014
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Puede que nuestros recuerdos estén trucados, y nuestras emociones y nuestros sentimientos también lo estén.
¿Pero quién o qué los tergiversa?
¿Quién o qué puede desvelarnos dónde está la trampa?
¿Dónde ir a buscar la objetividad desapasionada que nos saque del laberinto en que se interfieren y enredan recuerdos y emociones y sentimientos que a su vez, unos y otros, condicionan el fluir y el funcionamiento de los demás componentes de ese todo?
¿Existe alguien en el mundo que pueda decir a otro ser humano estás recordando mal, o tus emociones son injustificadas, o tus sentimientos son erróneos?
¿Alguien puede desplegar frente a mí lo que tal vez (pero cómo saberlo) son mis verdaderos recuerdos y sentimientos y emociones y decirme “mira, pedazo de tonta, estos, los que yo te estoy mostrando son LA VERDAD”?
Y que me desprenda de los que habitan en mí, y los tire a la basura. Y que los olvide para remplazarlos por otros distintos que… ¿de quién serán?
¿Quién tiene una verdad que sirva para otro?
Otra cosa:
“Esta tierra encantadora”.
Aventurero, no vivimos en la misma. Te diría “pon la tele”, pero comprendo que es una frase muy manida.
Claro, que si ello quiere decir que estamos inmersos en un encantamiento…
¿Quién lo desencantará?

Foto borrosa

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.