viernes, 24 de enero de 2014

24/1/2014 11.00 p.m.

No, cielo, no son iguales, se parecen mucho pero no son iguales.
¿Sabes?, hoy me escribe contando que a ver si no es chocante que después de tantas vueltas como habrá tenido que dar (¿?) vaya a coincidir que al enlace del Quijote le venga a caer en suerte la casilla 22. Pero yo voy a ese enlace y lo que sale es la página 151 de Retrato de un espejo roto, sin casilla ninguna. Además no sé por qué tendría que ser chocante.
Hay días que de verdad no sé cómo funciona su cabeza.
Sí, llamaron por la mañana, que no, ningún problema a la ida. Y que Jerry contento con padre y madre.
No. Que el lunes o el martes y que telefonearán desde el tren. He intentado decirle esperad quizás mejor unos días porque está haciendo malo, y en ese sitio no hay alero. Pero, con eso de no entenderse…
Ya lo sé, pero nunca he conocido a nadie a quien le dure la flor de pascua.
Sacarina, no. Azúcar o nada ¿Para qué hacer experimentos si donde se pondría a la una ya se pone a la otra?
Se han terminado las alcaparras, tu hijo ha telefoneado dos veces y no entiendo qué pinta el ventilador en mitad del pasillo.
En ese compartimento no se puede, bueno, no se debe, colgar ropa larga. Mejor chaquetas y blusas o camisas, ¿Cuántas veces te he dicho que lo que alcanza lo destroza?
Sí le gusta, pero hay que darle una latita nueva cada vez, aunque haya pasado sólo un rato. Olfatea y se da la media vuelta.
No hace falta que lo leas. Ya te lo sabes. Es sólo para que entienda que lo digo por él o dirá que todo lo mezclo.
¿Sabes que dijo del caballero 22? Que eso me pasaba porque abro la página con Internet explorer, que si se abre con Google Chrome sí se ve.
Y es verdad.
Parece de brujería pero así es.

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.