domingo, 27 de abril de 2014

Texto 7.3

Párrafo 7.3

7.3 “Por otra parte, la memoria recrea actos mínimos con una minuciosidad exhaustiva, grabados una y otra vez en múltiples circuitos, mientras que sucesos de relevancia los deja pasar como una sombra difusa. Parece necesario especificar que ante la dificultad de incorporar a la voluntad lo no vivido, se recurre a la memoria”.
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Afrodita
27 abril, 2014
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Todos los que participan hacen su interpretación personal de los textos.
De todas las interpretaciones parece desprenderse el convencimiento de que los humanos tenemos las posibilidades y las herramientas por medio de las cuales cambiar.
Nunca he entendido el por qué de esa esperanza que siempre se me antoja obstinación.
Todos somos conscientes de nuestra fisonomía, de nuestra estructura corporal.
Sabemos si somos altos o bajos, rubios o morenos, si nuestros ojos son azules o marrones, si nuestros huesos son largos o cortos o delgados o rotundos. Y sabemos que esa estructura será nuestra para siempre, y que las modificaciones serán por mucho que nos esforcemos superficiales, aparenciales siempre.
Si acudimos a un gimnasio y nos empleamos a fondo a lo mejor modificamos nuestros músculos, si nos sometemos a una operación de cirugía estética nos mostraremos ante los demás con una nariz diferente de la original, o con unos ojos más o menos grandes o rasgados dependiendo de cómo el cirujano trabaje nuestros párpados.
Pero la base, la estructura, la esencia, los cimientos, no dejarán de ser los que son.
Nos empecinamos, sin embargo, de que todo lo que queda en el terreno de lo intangible sí es modificable.
Nos obstinamos en que mediante esfuerzo, o voluntad, o adiestramiento, o esperanza o fe más o menos ciega, lograremos ser algo que a saber si hay de ello una pequeña briznita en nosotros.
Pienso que eso es vivir de ilusiones que dudo tengan demasiado fundamento.

lunes, 21 de abril de 2014

21 de abril de 2014 06:54:00 p.m.

Siempre que entro en  Facebook me encuentro con la pregunta  “¿qué estás pensando?”. Habitualmente no me mosqueo y sin prestar atención a la pregunta me limito a pegar el enlace de algo que me parece interesante y quiero conservar, tener localizado; y por eso lo pego ahí, en mi facebook, como si lo guardase en un cajón de mi escritorio, o lo colocase en un estante de mi librería. En fin, como algo personal.
Prueba de que lo utilizo como cajón de objetos personales es que no tengo amigos.
Me pone de bastante mal humor encontrarme siempre que entro con la misma batería de preguntas. Que si dónde he nacido, que si dónde he estudiado, que qué he estudiado, que cuál es mi situación sentimental, que cuál es mi familia.
Así que borro definitivamente mi cuenta, y asunto arreglado.
Adiós a facebook para siempre...Y, pensándolo bien, adiós también a twitter.

Foto de señora con maleta

miércoles, 16 de abril de 2014

16/4/14 09:49:00 p.m.

Marquito corazón
Pues porque me pareció tierno, lástima que se termine así, de golpe porque fíjate si tendré mala cabeza que no me acuerdo de nada; pero lo que es indudable es que es tu letra.
Y, este Aniceto, ¿quién sería?

martes, 15 de abril de 2014

Más de 70 muertos en un atentado en Nigeria

Pero en el mundo civilizado esas cosas no importan. Sólo son negros.
Toda nuestra atención la acaparan los separatismos, en Ucrania, en Cataluña. Si alguno de esos asuntos se nos va de las manos saldremos, en Europa, y en España, muy perjudicados.
Una guerra civil en Ucrania sería muy preocupante.
Pero, unos cuantos negros...
Lo escribiré una vez más:
¡¡¡Asco de mundo!!!

Mandala (29)

domingo, 13 de abril de 2014

Texto 7.1

Publicado por  el abr 13, 2014 en Prólogo a la carta número siete. El saco de la memoria. 

7.1 “Cuando la sensación de deuda difumina el catálogo de compromisos previos contraídos por la consciencia, hay un estado mental sobre el que toma base la consciencia cognoscitiva, se crea un conjunto de vectores contradictorios que traban al hombre en el tiempo como si fuera la única posibilidad. Es la conjura de las confusiones”.
Dije te mataré

miércoles, 2 de abril de 2014

Prosumo

  1. Alicia Bermúdez 2 abril, 2014 at 14:26 # 
    Leí hace poco, no sé si en un enlace que alguien puso en algún comentario a no recuerdo qué artículo en este mismo blog, que las primeras bombillas que se fabricaron podían funcionar durante cien años, y que cuando los fabricantes se percataron de que no eran rentables dedicaron trabajo y esfuerzo y estudio (y dinero, claro) a lograr una bombilla que no durase más de mil horas.
    ¿Cómo sería el mundo si las bombillas durasen cien años? ¿Si todos los artículos de uso y consumo estuvieran diseñados para durar indefinidamente?
    Cuando ya todos tuviésemos el coche, la televisión, la lavadora, el móvil, y toda la serie de artilugios que muy posiblemente, y si hubiera voluntad de ello sería posible, no habría que reponer y por tanto volver a fabricar, nos estaría sobrando tiempo a todos para salir de esa espiral disparatada en la que estamos inmersos.
    Comprar un coche, con el dinero que se obtiene trabajando, para acudir al trabajo, por ejemplo ¿No es un poquito kafkiano?
    Seguramente hubo un instante en el tiempo, en la historia de la humanidad, en que existió la opción de crear una sociedad totalmente distinta de la que hoy tenemos. Pero, ¿quién?, ¿quién sería?, ¿a quién interesó que la sociedad que pudo llegar a ser se quedara en lo que es y en lo que somos?
    ¿Y eso no es ya reversible?
    Otra cosa. Lo que comenta Enrique de, ya sé que es un ejemplo, personas que se ponen de acuerdo para compartir coche. Bueno, pues las empresas de transporte han puesto el grito en el cielo y exigido que eso se regule, y que lleve los impuestos y trámites burocráticos correspondientes porque, alegan, es competencia desleal.
    Habría algo más normal, en un mundo lógico, que el que tiene algo con que cubrir una necesidad lo ponga al servicio del que tiene esa necesidad y este, a cambio, corresponda de algún modo a la gracia recibida del que aporta el “algo”. Pero, claro, tal y como están las cosas, y tal como es nuestra mentalidad y el mundo que tenemos montado, la forma de “corresponder” siempre es dinero. Que enfada al que tiene su vida y su negocio organizado en torno al dinero que se verá mermado por culpa de un “espontaneo”.
    Y así nos vamos quitando libertades, los unos a los otros. Y cada día estamos más acorralados por leyes para defendernos del de al lado, cada vez más acorralado por leyes que van a defenderlo de nosotros.
    Eslabones de una cadena, todos, que a su vez nos encadena.
    Pero igual que los fabricantes de bombillas supieron ingeniárselas para fabricar una bombilla menos perdurable, ¿no vamos a ser capaces, entre todos los que vivimos, de ingeniárnoslas para conseguir que la cadena de la que somos prisioneros y eslabones se rompa por alguna parte?
  2. Me desagradó por dos razones el encontrarm

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.