miércoles, 12 de junio de 2013

Sobre el aborto (Artículo de Manuel Bautista)

Ciertamente complejo y polémico el tema. Y porque es complejo y polémico hay puntos, tanto en el artículo como en los comentarios, que dificultan (para mí al menos) la comprensión de alguna de las ideas que se exponen.
Por ejemplo: Me hago bastante lío con la explicación de Manuel acerca del ser humano o no ser humano. A mis cortas luces sólo entiendo que llámese como se llame está ahí y tiene vida, porque si no la tuviera no se desarrollaría ni crecería; y si cuando crece y se desarrolla y lo paren viene a resultar que “anda, pues oye, mira, es una persona” es porque en aquella cosita diminuta e informe estaba TODO lo necesario e imprescindible para ser persona.
Porque es que la genética, y mira que sé poco, es siempre así. Las hijas de las manzanas son manzanas, ¿no? Pues los hijos de las personas son personas. Siempre.
Y, los motivos que justifican el abortar:
¿Anomalías para el feto? Todos tenemos anomalías, de alguna índole, y no andamos matando al que las tiene ¿Por qué a un feto sí? Quizá porque no va a ser útil a la sociedad, o porque no va a tener calidad de vida. El mundo está plagado de inútiles y todos nos cruzamos a diario con calidades de vida muy, pero que muy malas. Y ni nos conmovemos ni pestañeamos ¿Por qué sí nos arrogamos el derecho de “salvar” a ningún feto y a puritito ojo de buen criterio?
¿Riesgo para la embarazada? ¿Y por qué en tales casos ha de primar la vida de la madre sobre la del hijo? ¿Quién tiene el derecho o la claridad de juicio para determinar cuál es más importante?
Eso de que para muchas mujeres es un drama abortar puede que en algunos casos sí sea cierto; pero si muchas reinciden, y muchas reinciden, es que no les supone tanto trauma.
¿Casos de violación? Pues, sí, es muy lamentable que nadie sea violado. Pero matar al hijo no creo que subsane nada. El hijo es un tercero en discordia que ni sabe ni entiende ni tiene por qué ser asesinado.
No entiendo en el comentario de Manu la frase “Este es un motivo en el que creo que hay justificación moral para abortar (defensa propia).” En tal caso que mate al violador, pero, al hijo…
¿La mujer tiene derecho a decidir abortar? ¿Y a cuántos hombres que quieren tener ese hijo les niega la mujer (y la sociedad) su derecho a tenerlo?
Y, en el comentario de Jesús Zamora; pues, sí. Resulta incomprensible pero  evidente que es así, que el progreso social no corre, en absoluto, parejo con el progreso en el respeto a la vida humana.


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Alicia Bermúdez 17 junio, 2013 at 12:18 # 
Si el feto se desarrolla y nace y llega a adulto un día tendrá, como cualquiera de los adultos que ya somos, sus posibilidades de ser un alguien gris, vulgar y corriente, o un genio, o un artista, o un monstruo de maldad, o un dechado de filantropía, o, o, o… tantas cosas.
Pero, sea lo que sea de entre tantas cosas como puede llegar a ser si vive, lo que es seguro es que su vida y sus actos incidirán, ya para bien ya para mal ya para su pequeño entorno doméstico y familiar ya para un sector de la sociedad ya para toda la humanidad, de manera que nada de aquello ni de aquellos con los que tuvo contacto por leve o efímero que fuera será ni serán lo mismo antes y después de él.
Lo vemos cada día, hasta en los actos y en los gestos más cotidianos y en las relaciones más superficiales. Que todo nos afecta, a todos; desde la mirada de un desconocido que nos sonríe porque al pasar le sujetamos una puerta hasta el ceño adusto que por causas que nada tienen que ver con nosotros nos dedica alguien que va pensando en sus problemas. Y cuando llega la noche, y regresamos a casa y estamos ya solos, el cúmulo de las pequeñas sensaciones del día se incorpora a nuestra soledad y a nuestros sueños, y a la mañana siguiente está ya formando parte del acervo del “yo” que se va forjando instante a instante, configurándonos y configurándose.
Aquí mismo, en este blog, tantas opiniones tan distintas, tantas argumentaciones tan dispares, todas expuestas de manera perfecta y correctamente razonada tanto en la forma como en el contenido. Compartidas las de los unos por los otros, o no compartidas, pero todas siendo la pieza del puzzle que antes de las participaciones respectivas — y por supuesto del correspondiente artículo que las propicia, claro — no era nada o, tan solo, una posibilidad remota, o nada más pensada, o… ¿en embrión?
Bueno, quizá estoy divagando. Sólo pretendo evidenciar algo que ya es evidente. Que estamos aquí, escribiendo y diciendo y opinando. Y que si alguno, sólo uno, hubiésemos sido abortado, este blog no sería el mismo.
Nada en el mundo ni en el universo entero sería igual si una voluntad humana hubiera decidido qué seres han de tener un lugar en él y qué seres no.
Existen, claro, muchas voluntades humanas que deciden sobre la vida y la muerte; pero eso se tratará en otros artículos que a lo largo del tiempo irán, imagino, publicándose en esta página.
A lo mejor me he puesto cursi.

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.