martes, 28 de mayo de 2013

De amor y oscuridad

El sábado pasado, o el domingo, no recuerdo con exactitud, tenía la radio conectada y hablaban de Federico García Lorca. Escuché, sin estar prestando mucha atención, por primera vez en mi vida el nombre de Juan Ramírez de Lucas.
Se hablaba, en el programa que estaban emitiendo, de que García Lorca hubiese podido marcharse de España pero no estaba dispuesto a hacerlo si no lo acompañaba esa persona.
Como sentí curiosidad por saber quién era tecleé en Internet y ahí encontré bastante información al respecto.
También me enteré, escuchando ese programa, que alguien cuyo nombre es Manuel Francisco Reina — que dentro de la poca atención que estaba yo prestando creo que era el entrevistado —ha escrito recientemente una novela acerca de esa historia y de esos “amores”.
¿Por qué asqueada?
Por varias cosas.
Una de ellas porque a cuenta de una historia que sólo debiera concernir a quienes la vivieron — si en verdad la vivieron — las dos familias, la de García Lorca y la de Ramírez de Lucas, tratan de lucrarse aireando (envolviéndolo en un cierto halo de romanticismo) miserias que, parece ser, están presentes en toda condición humana, incluso en la de los poetas más insignes y ensalzados.
Otra de las razones por las que siento repugnancia por este asunto es que ese señor, Ramírez de Lucas, guardó (con muy buen criterio, por otra parte) absoluto secreto acerca de esa relación, pero, por quién sabe qué motivos, antes de morir en 2010 se sinceró con una hermana suya que es, según he leído en alguno de los múltiples artículos publicados, quien ha dado a conocer cartas y la existencia de recuerdos que Ramírez de Lucas conservaba de aquella relación.
¿Por qué lo airea? Parece ser que por dar a conocer circunstancias que rodearon a la muerte de García Lorca, pero ¿qué sentido tiene ahondar en eso?, me pregunto.
Y me surge la sospecha de si no hay mucho de morbo en el asunto.
Por otra parte leo también que García Lorca pudo marcharse de España, y evitar ser asesinado, pero que no quiso porque no estaba dispuesto a separarse de su amado.
¿Por qué no podía separarse de su amado?
Él corría peligro, sí, pero no lo corría Ramírez de Lucas ya que pertenecía a una familia “conservadora” que no tenía nada que temer. Luego el interés de García Lorca al pretender llevarlo con él no era salvarlo de nada sino, nada más, no prescindir de su compañía…
¿Por qué le era tan “necesario”?
Por otra parte Ramírez de Lucas tenía 19 años y Lorca 38. Ramírez de Lucas quería ser actor y García Lorca le aseguró que él lograría que lo fuese.
¿Seguro que era amor, y sólo amor, lo que alentaba a Ramírez de Lucas en esa relación?
Otra cosa. Según la información que ha trascendido García Lorca esperó, sin resultado, a que Ramírez de Lucas obtuviese el permiso que éste solicitaría de su familia para que pudiera acompañarlo en su huida a Méjico. Pero ese permiso no fue dado jamás.
¿Solicitaría Ramírez de Lucas el tal permiso a sus padres?
Todo lo que ha trascendido es versión de Ramírez de Lucas, y cabe preguntarse si las cosas son como él las contó a su hermana.
En cuanto al propio García Lorca, vuelvo a preguntarme, ¿cómo era y qué matiz tenía su amor hacia el jovencito?
¿Era amor o era mera atracción sexual?
Los homosexuales suelen ser proclives a una sexualidad mucho más “apasionada”, más carnal de la que pueda darse entre heterosexuales. Así que, no se quería marchar sin él… por qué.
Me siento inclinada a pensar que porque estaba bastante “enganchado” al “objeto de su deseo”. Y poco más.
Por añadidura Ramírez de Lucas no aparece reflejado en los artículos que he podido leer como un dechado de dignidad ya que “para lavar su pasado” se alistó en la División Azul.
¿Por qué tenía que lavar ningún pasado?
Y, luego, setenta años después, sale con toda esa historia.
Y tanto su familia como la de Lorca parecen bastante entusiasmadas con que se divulgue.
¿Por qué? ¿Por dinero?
Y el escritor de la novela, Manuel Francisco Reina. Pues me tomo la libertad de pensar que también por dinero.
Todo bastante sórdido. Tanto la historia en sí como los intereses que, a juzgar por las apariencias, mueven a los interesados en difundirla.
Más tarde sigo mariposeando por internet y aparecen unos cuantos individuos (ninguna individua) que fueron el "ultimo amor" del poeta.
A todos ellos dedicó poemas, en todos ellos se inspiró, todos ellos guardan cartas de amor y recuerdos, de todos hay algún biógrafo aseverando que era con quien de verdad quería huir a Méjico.
En fin...

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.