jueves, 11 de abril de 2013

En comentarios al artículo de Manuel Bautista Pérez MONARQUÍA, REPÚBLICA... ¿ES ESA LA CUESTIÓN?


Alicia Bermúdez 11 abril, 2013 at 18:53 # 
Decir República en este país es algo así como nombrar la bicha. Se te ocurre decir que te parece buena cosa y serás calificado de loco o de insensato.
¿Pero por qué?
Es verdad que las dos que tuvimos dieron mal resultado, pero no creo que el mal radicase en ellas propiamente sino en las gentes que aquí somos ¿No? ¿O es que no hay un montón de republicas en el mapa de Europa sin estar suponiendo mayor drama para quienes las viven? Y si hay mayores dramas no es el hecho de ser repúblicas lo que los acarrea.
Por otra parte, ¿qué es un rey?, ¿qué son todos los reyes y todas las dinastías que en el mundo han sido?
Nunca se ha visto que una señora se ponga de parto y, al rato, “¿qué ha sido?”; y, “señora, ha tenido usted un rey”.
No están hechos de otra cosa que el resto de los mortales ni los adornan cualidades distintas de las que puedan adornar a cualquiera.
¿Por qué entonces avenirse a darles un trato diferente? ¿Por qué doblegarse sin rechistar a que vivan fuera de la ley? Porque me parece a mí que personas que quedan al margen de ser ni juzgadas ni encausadas ni sancionadas con la pena que según los códigos de cada país corresponda a tal o cual infracción o delito están viviendo al margen de la ley, ¿o no? ¿Y no es verdad que quienes viven al margen de la ley son un peligro público?
Así que prefiero una república, con su presidente al que se elige y, si no funciona, a la ronda siguiente a por otro.
Luego está el tema de con qué criterios elegimos la papeleta que depositamos en la urna que tenemos delante. El jubilado con la vista puesta en su pensión. El achacoso, en su salud. El parado en su subsidio. El vago en su subvención. La jovencita desinhibida en su aborto. El cada uno en su cadaunez…
Ya sé que estoy exagerando, pero… ¿a cuántos conocemos cada uno cuyas miras vayan un poco más allá de sus personalismos?
¿De qué manera meter en las cabezas de las gentes que ese mundo mejor que cada uno queremos sólo lo será si es mejor para todos?
Así que no sé, la verdad. Con Monarquía o con República estaremos igual de empantanados mientras sigamos siendo como somos.
Una anécdota. Me contaba un amigo de un grupo de personas que fueron a visitar una fábrica en Japón. Era por la mañana muy temprano y los pocos coches aparcados en un aparcamiento inmenso estaban muy lejos del edificio. Los visitantes preguntaron que por qué era así, y la persona que los acompañaba explicó que aquellos coches eran de los que habían llegado pronto, y que los sitios más cercanos los dejaban para que los fueran ocupando a medida que llegaban con el tiempo más justo.
¿Alguien se puede imaginar semejante forma de proceder aquí, en este país?
Y así nos va.

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.