jueves, 22 de agosto de 2013

22/8/2013 12:45

¡¡¡Fíjate lo que me ha hecho!!!



Se lo enseñé, para que lo viese, pero nada más se lo estaba enseñando, sólo para que lo viese, tú lo viste con tus propios ojos, es un archivo pdf pero no sé cómo se las ha arreglado que ha escrito en él lo que le ha dado la gana, míralo aquí en grande. Te digo, bueno, que lo he dicho tantas veces, que me desespera ¿Cuántas veces tendré que decirle que detesto que toque mis cosas?
Cuando digo debajo del felpudo, tesoro, es debajo del felpudo. Sobre el quicio de la puerta la dejaba Grace Kelly en crimen perfecto, pero en nuestra puerta sabes perfectamente que el quicio no sobresale. Además, ¿me parezco yo a Grace Kelly?
Te has vuelto a dejar abierto el tubo de la pasta de dientes.

martes, 20 de agosto de 2013

Diversigrama ¡¡¡¡¡GRANDE!!!!!




Anda, es de los que se descargan, voy a probar de otra manera.
¿Y qué más te dará si no tienes otra cosa que hacer? Te vas a la carpeta de los downdloads y suprimes lo que te sobre. Pero de todas maneras espera a ver sí
Pues esto de arriba en letra más apretada, he querido poner el ventanuco como aquí pero sale todo entero.
Sí, ya veo que está muy pequeño... Si tienes el Chrome, por ejemplo, con acercar/alejar lo agrandas todo lo que quieras. Y si no, otra lupa tendrás. O te pones las gafas ¿Hay que encontrar problemas a todo?
Y vete a dormir que son ya las once y veinticinco casí.

domingo, 18 de agosto de 2013

La crisis es sobre todo de ideas

  1. Valentina 18 agosto, 2013 at 12:30 # 
    A dieciocho de agosto, domingo, en Madrid para más datos, a eso de la media mañana, a escasos diez minutos de la hora del ángelus, a mí, al entrar una vez más a ver qué hay de nuevo y encontrar, como en tantos otros días de este mismo mes de agosto, que tan formales los administradores colocáis puntualmente, cada domingo y cada miércoles, el artículo...
    Para seguir leyendo pulsar en la almohadillita azul, para leer el artículo de Muanuel Bautista pulsar en el título de esta entrada.

jueves, 15 de agosto de 2013

¡Querida niña!

Tarde espesa y medio anubarrada de domingo de agosto que dedico a aligerar cajones. Papeles variopintos, apuntes que al releer reconozco y “ah, esto ya lo utilicé” que van yendo a la papelera, troceados, por esa especie de pudor que me asalta al sentir  que un papel escrito por una misma — da un poco igual, a mí me da, si trata de realidad o de ficción — es como una fotografía que, aun hecha un gurruño, puede contemplar alguien que (como hay gente tan rara) hurgue, por la razón que sea, en la basura.
¿Y no es igualmente una fotografía lo escrito que se conserva en un cajón que un día abrirá quién sabe quién?
Sí. Pero si lo conservo — aunque sea nada más por olvido — y está en mi cajón de mi mesa de mi despacho de mi casa, todo mío, cabe suponer que si alguien lo mirase sería atentando contra mi privacidad. Y ahí no estaría yo teniendo ninguna responsabilidad.
¿Y publicarlo en internet, no es mostrarse?
Pues sí. Pero entonces ya es como una foto de estudio, un posado como lo llaman los del famoseo, y ahí ya pues quien escribe se esmera en presentarse un poquito bien acicalado si bien, si la ocasión lo requiere (que hay ocasiones para todo y cada ocasión requiere su aderezo), el acicale puede consistir en una cara sucia, o un pelo desgreñado, o en cubrirse de fealdad, o de harapos; de algo, en fin, poco favorecedor pero medido y estudiado.
Así que muchos de los papeles se han visto reducido a añicos. Pero he encontrado tres folios (cuatro, en realidad, que en el primero va, él solo y entre admiraciones, el título) — y digo bien folios porque son de verdad folios y no DIN A4 — cuyo contenido,  que al releer ha evocado con encantadora frescura qué sentí aquella tarde que se cita, tengo la seguridad de no haber utilizado jamás.
Ha sido quizás por la frescura — lo de “encantadora”  puede ser  discutible, pero me estoy refiriendo a la viveza (no sin embargo grata), la verdad y el arrebato con que  (recuerdo) escribí los folios — por lo que he pensado que me gustaría escanearlos pero, he ahí el problema, el hecho de ser folios (folios, folios, ya digo, no DIN A4) no me lo ponía fácil.
De modo que lo que he hecho ha sido copiarlos, letra por letra, punto por punto, coma por coma y frase por frase.
Podía haber hecho correcciones — y, bueno, para decir la verdad alguna coma (no más de dos o tres) sí que he puesto o he quitado — pero no he querido, aun siendo consciente de que tiene defectos (de forma, y quizás también de contenido)  pero defectos que son, de alguna forma, “complementos” para el acicale de cara sucia y de harapos con que libremente he elegido mostrarme.

Clic en el título

Mandala (47)

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.