sábado, 27 de octubre de 2012

10/27/2012 05:24:00 p.m.


¡Último medio azucarillo!
¿No es como una maldición? Y total está a un paso, nos acercamos cantidad de veces para esto o lo otro pero el paquete de azúcar siempre se olvida. Y fíjate que no hará ni tres días entré, adrede,  te lo dije, cuando volvía de comprar tabaco, y estuve un rato discurriendo qué he venido a hacer aquí… Y como un champú nunca está de más. Pero, el azúcar…
Nada. No había ninguna razón para hacerlo. Su discurso bastante deshilvanado no contenía ni una sola pregunta; no pedía ninguna explicación, sólo las daba y yo de eso no tenía para intercambiar. Así que me limité a escuchar.
Después de tanto tiempo, cuando se supone que el asunto quedó zanjado hace años y considerando, por añadidura, que no le correspondió la parte (no quería decir parte, olvídalo), que le tocó (tampoco quería decir tocó, siento importunarte de nuevo pero olvídalo también); bueno que obtuvo (logró, consiguió) lo que deseaba.
Que les gusta el arte ¿Pero el arte en abstracto…? No, no me estoy refiriendo a arte abstracto, digo si en términos generales y para mirarlo (es que el arte siempre me sugiere cuadros) o como inversión. Porque si es así es un tema del que no entiendo una palabra. 
Y el cine de Bergman. Eso es más fácil y podré preparármelo un poco a base de Fresas Salvajes y El manantial de la doncella, pero no vayas a creer que mucho más. Bueno, Fanny y Alexander un día del Ares o algo así, pero se oía tan mal que la dejé y no cuenta. En fin, ya veremos. Me daré con un canto en los dientes si no eligen un restaurante de esos de cochinillos y piernas enormes de corderos.
Bajé los ventiladores, por fin, y por poco si no me parte la maldita escalera la cabeza. Las escarpias están para engancharla, ¿no lo sabes?
¿Ida a las 8:37 y regreso a las 21:03? A mí me parece que os da tiempo de sobra a verlo todo a menos que os entretengáis en la letra pequeña que tanto detalla dónde, cuándo y por qué.
No apagues, por favor, la radio al salir.
Que cuándo cambia la hora. Le digo que esta noche y me sale con que esperar hasta las 3 no…
“¡Pues cámbiala antes!”, le digo. Pero me ha parecido escuchar un mohincito de que mmm 

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.