sábado, 20 de octubre de 2012

10/20/2012 06:46:00 p.m.

Que sólo has llegado a la 513, ya he visto la marca.  No es un mal promedio, yo no puedo leer tan rápido. Para que no te quedes toda la vida con el reconcomio de qué pasó que no pasó lo volveré a sacar la próxima vez. Lo que no me permiten es hoy mismo.
Una especie de doble puerta que vaya toda por delante de lo que ya hay ¿Es eso lo que sugieres? Un bastidor o quicio o marco o lo que sea y ahí hojas normales, abriendo hacia fuera y con sus tiradores. Sí, de pared a pared. Podría ser una solución.
¡Vaya por Dios! Después de tantas prisas decidís no ir. No sé cómo funciona ese tipo de ofertas, si se pueden devolver o directamente se pierden.
Hoy un cambio de actitud que me sorprende. Al preguntar si por algo especial dice que no sabe, que a lo mejor se está acostumbrando. Pero… ¿así, tan rápido?
Ah, sí, hará un par de semanas o tres. Lo escuché en la radio una mañana, el último día que estaba abierto. La hija del dueño, pero creo que alguna vez te lo he contado, estaba en mi clase.
¿Diodoro? No, hoy ya no. Es una discusión que no tiene sentido y me parece que lo único que busca es eso, discutir.
Me voy a la biblioteca. A ver si encuentro algo de Hobbes, o de Locke que parece que me tira más.
Eso de "la imposibilidad de que la nada pueda producir el ser" se lo habría enchufado a Diodoro si lo hubiese leído antes, pero ya...

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.