miércoles, 10 de octubre de 2012

10/10/2012 08:24:00 p.m.

La he visto hoy, en la calle. Tienes que acordarte, seguro. Aquella señora que encontrábamos con frecuencia cuando íbamos a desayunar al Villamagna. Está muy cambiada, claro, después de quince años, y si la he reconocido ha sido por el traje, un traje chaqueta oscuro y entallado de corte parecido al que llevaba Marlene Dietrich en Testigo de Cargo, mírala ahí, que he buscado un video en Youtube para que veas como se da un aire..., en el traje, claro.
Por el traje y aquellos zapatos, de color azul, oscuro también, y el bolso a juego…
Todo ya naturalmente extemporáneo, pasado de moda y con un mucho de un no sé qué halo añejo. Pero el traje le sigue estando bien, aun a pesar del tiempo.
No, ya me lo dijiste - y digo bien, dijiste, porque recuerdo que lo hablamos - hará como un mes y medio, pero no te acordarás, y te contesté que no, que dejases el asunto estar y las cosas se irían calmando por sí solas.
Hace unos días le dije "todas las balanzas tienen dos platillos pero a ti parece perseguirte la fatalidad de poner todo en el mismo".




Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.