viernes, 5 de octubre de 2012

Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


"Afrodita
5 octubre, 2012
Y se me ocurren más cuestiones.
El Sol morirá un día, ¿no es cierto?, aunque hayan de pasar los 20.000 millones de años que no vamos a ver ninguno de los presentes. Según eso, y sin esfuerzo ninguno —y porque supongo que la muerte del Sol arramblaría con todo su sistema —, todos llegaríamos al ansiado (para mí, por lo menos) agujero negro. Quiero decir que si es un proceso ineludible bastaría con sencillamente esperar…
Pero eso me cuesta encajarlo. Me lleva a una idea de determinismo que a mi criterio empuja a la dejadez, o a la apatía. Encajo mejor algo que expresaría como una “evolución personal” que posibilite el de algún modo acelerar o favorecer ese proceso.
Y, ahí sí pregunto, ¿tiene algo que ver la voluntad?
¿Y qué tipo de voluntad? ¿”Mi” voluntad de verme libre “yo” de “mis” lastres? Me parecería cutre. Pienso que la motivación debe ser otra.
Y — estoy ahora volviendo a más arriba, al “sencillamente esperar” —, ¿qué sería del “nosotros” de ahora mismo lo que fuese a gozar de esas delicias? Es un poco el “largo me lo fiáis”, y, sin embargo, por mal que se dieran las cosas uno, creo, el ser humano, tiene en alguna parte de su consciencia una algo así como esperanza (qué mal lo estoy contando) de que sí; de que lo vivirá y lo verá ni con este cuerpo, ni con esta vida, ni con estos ojos… Pero, sí.
Ay. Lo dejo todo empantanado. Pero ahí suelto el testigo para quien sepa plantearlo mejor; que ésta no llega a más."

El día siguiente, en el mismo hilo, encuentro este escrito de Beucis:


"Beucis
6 octubre, 2012
“ Un saco de silencio…” “Una página en blanco…” No es fácil conseguir esa frontera donde el tiempo se diluye; donde espera la muerte malva; donde se llega a la consciencia, a la felicidad. La felicidad viste de oro a Tara, la diosa, en una de sus manifestaciones. Todo parece estar preparado para escribir esa página en blanco, que puede ser una de las del libro de la Vida, y es importante que el mensaje de los fotones se imprima y germine el silencio tan difícilmente conseguido.
Barrer los laberintos impostados, artificiales, que interfieren la pureza de una buena cosecha, es una tarea; llegar, conseguir, ese silencio hondo, abierto, receptivo, al fotón heroico, preñado de luces, que viene del cosmos, es una aventura.
No sabemos cómo alcanzar el silencio; cómo abrir esa página en blanco; cómo romper las celdillas rígidas de los mensajes de la dualidad, de los ruidos binarios.
Pero sí sabemos que un compromiso con fe en nosotros, con esperanza en este compromiso, y con caridad, caridad que deviene en pureza , y que hará salir “… de su escondrijo el misterio arcánico del amor..”
Si creemos en esta tarea, sin preguntarnos en qué consiste y en cómo se consigue. Si nos decimos: éste es el momento.
El tiempo contestará y mirará de frente y se hará presente. Las memorias que lastran, desaparecerán, llegarán las memorias del futuro y “ soñaras temblorosa con un lejano recuerdo..” "
Que me lo traigo aquí sólo para corregirle un par de erratas. Espero no estar con ello manipulando el texto.

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.