domingo, 11 de marzo de 2012

Qué has perdido qué has ganado (Letra para música rap)

Qué has perdido qué has ganado a lo largo de los años que has vivido que has llorado que has reído y que has amado y bebido y olvidado  y sentido el fuego fatuo de ilusiones y quebrantos y ambición y desencantos y penurias y arrebatos de pasiones y el pesado sentimiento de fracaso que rezuma que se esfuma a cada nueva premura que te incita que te empuja que te llama y que te mira con sus ojos y su ruda amalgama de imposturas que reclaman que prodigan y que ofrecen y te obligan y te niegan y te brindan  y te arroban y te humillan y te arrastran y te arrollan y te arrullan y perdonan y desquician y desbordan y luego se hacen las sordas y no escuchan y no sienten y se enrocan y se ofenden y se vengan  y te venden disfrazadas de promesas de venturas y certezas las primeras contraseñas que interpretas y te encierran en la rueda que no cesa de rodar ni de dar vueltas a la vida y a las cosas que se escapan sin que puedas atraparlas ni tenerlas sin romperlas sin dañarlas ni deslucir lo que fueran antes de que amaneciera ni sus rayos esparciera el sol que en el alma alienta la llama de la entereza que destierra la tristeza y devuelve a su rareza todo cuanto de torpeza o incomprensión o miseria se interfiriese en la recta que como flecha certera fuese a clavarse sin pena sin piedad y sin afrenta donde nada representa otra cosa que el apenas eje central de la escueta obligación que te reta a no quebrantar promesas contrayendo nuevas deudas que pagarás cuando aprendas a desprenderte de quejas y desnudo y sin más prenda que entender qué es la nobleza renunciar a tu pobreza y olvidar que fuiste presa de pesares y del peso de la culpa y su condena.


Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.