miércoles, 31 de octubre de 2012

10/31/2012 07:25:00 p.m.


Tienes razón, estaba pensando en el philodendron.  Confundí  las palabras. Tenía en mente sus  hojas grandes en forma de costillas pero escribí rododendro; que tú tienes razón,  lo requiere más frecuente, así que has hecho bien en ocuparte. Pero no te pases. Quiero decir no que te ocupes poco sino que no le pongas demasiada agua.
Espero que no te importe pero como no había ninguno en la bocamanga hemos buscado y en una de esas cajas de bombones  hemos encontrado uno que se parece mucho; no es idéntico pero nadie va a fijarse en si un botón tiene dos agujeros o cuatro. Cada cual tiene sus propias preocupaciones.
No sé por qué tienes que ser tan suspicaz.  Lo más seguro es que no lo dijera con ninguna intención. Son frases que se dicen de forma maquinal, fórmulas de cortesía. Nadie espera que quien escucha vaya a pensar que eso va a misa.
Se lo he explicado. Que si cada día y como acontecimiento muy especial lo rebajan a la mitad es que no cuesta ni la cuarta parte. Pero se ha enfadado y que es que hay que ver cómo soy…
No. No creo que sea una buena idea. Es tu ambiente pero no es el mío. Es mejor que vayas sin mí.
Pues claro, ¿no te he dicho que ha cosido el botón? Además es muy responsable, muy formal, no inventa historias para faltar al trabajo.
No he encontrado el alargador. La última vez, cuando hicimos los taladros en el cuartillo del fondo, ¿recuerdas dónde pudiste guardarlo?
Sí, pero no era la que yo pensaba. El título el mismo pero el argumento muy distinto, y los actores, y todo. Seguiré buscando en Nubeox o Filmotech o alguna de esas en la que no hay que registrase. Te piden el número del móvil y, luego, mira aquella vez cuando el partido de fútbol… Así que no.
Apaga la calefacción cuando llegues, por favor.
Mira qué retraso llevo hoy.

lunes, 29 de octubre de 2012

10/29/2012 05:38:00 p.m.


Cuando la leí con dolor de cabeza, claro; tan temprano y con los pies recién puestos en el suelo. Y es que tantas mezclas… ¿De verdad a la gente le gusta beber tan a lo tonto, o es una obligación que impone la vida social? A lo largo de la mañana se ha ido pasando. Un zumo de zanahoria, natural, una vez lo escuché y parece que da resultado.
En el tinte, ya te lo dije. Esta tarde estará aquí.
Sí, pero ha dicho que no gracias. Suerte que tiene, dentro de lo mucho que se queja de que si soledad, de poder declinar invitaciones. No depende de nadie.
Ya lo he visto, sí; tan bonitas que estaban. Y que han pasado exactamente cuatro días. Pero son seguro de invernadero y no duran nada. Y eso que dicen de la aspirina es cuento.
No. No he vuelto a pensar en ello, que en qué en realidad con tan poco idea que tengo de qué se trata. Algunas de las lamentaciones ni siquiera entendí si eran por exceso o por defecto; quiero decir… No, mejor no quiero y que luego se diga que me pongo vulgar.
Te dije junto al crotón y la dejaste en la tillandsia, suerte que al ir a regarlo al ver que no estaba la busqué. La otra es más de tarde en tarde.
No, no es que le hicieran un abono y no sepa de qué. El cajero no le dio el dinero y cuando reclamó se lo ingresaron dos veces.
A lo mejor nos resultaba práctico esos papelitos adhesivos amarillos, que se pueden pegar en todas partes. Pero, con lo cómodo que sería que me acordase del azúcar.  No hay día que no me reprenda porque vuelve a olvidárseme.
Sigue flojillo. En el texto anterior pocos comentarios. Y en el nuevo ninguno hasta ahora.
Bueno. Que hoy con eso de la resaca voy mal de tiempo.
Pero,  si sirvió para algo…
En el cajón de arriba. Cinco gotas en un poco de agua.
Oye, ¿por qué has tenido que moverme el dial? Me sonaba todo rarísimo, como si estuviera en otro planeta hasta que me di cuenta.
Una misma noticia contada que… ni de la noche al día.
Que hoy engaña, por cierto, tan luminoso. Pero quizás no; ya se sabe que los días soleados suelen ser fríos.

sábado, 27 de octubre de 2012

10/27/2012 05:24:00 p.m.


¡Último medio azucarillo!
¿No es como una maldición? Y total está a un paso, nos acercamos cantidad de veces para esto o lo otro pero el paquete de azúcar siempre se olvida. Y fíjate que no hará ni tres días entré, adrede,  te lo dije, cuando volvía de comprar tabaco, y estuve un rato discurriendo qué he venido a hacer aquí… Y como un champú nunca está de más. Pero, el azúcar…
Nada. No había ninguna razón para hacerlo. Su discurso bastante deshilvanado no contenía ni una sola pregunta; no pedía ninguna explicación, sólo las daba y yo de eso no tenía para intercambiar. Así que me limité a escuchar.
Después de tanto tiempo, cuando se supone que el asunto quedó zanjado hace años y considerando, por añadidura, que no le correspondió la parte (no quería decir parte, olvídalo), que le tocó (tampoco quería decir tocó, siento importunarte de nuevo pero olvídalo también); bueno que obtuvo (logró, consiguió) lo que deseaba.
Que les gusta el arte ¿Pero el arte en abstracto…? No, no me estoy refiriendo a arte abstracto, digo si en términos generales y para mirarlo (es que el arte siempre me sugiere cuadros) o como inversión. Porque si es así es un tema del que no entiendo una palabra. 
Y el cine de Bergman. Eso es más fácil y podré preparármelo un poco a base de Fresas Salvajes y El manantial de la doncella, pero no vayas a creer que mucho más. Bueno, Fanny y Alexander un día del Ares o algo así, pero se oía tan mal que la dejé y no cuenta. En fin, ya veremos. Me daré con un canto en los dientes si no eligen un restaurante de esos de cochinillos y piernas enormes de corderos.
Bajé los ventiladores, por fin, y por poco si no me parte la maldita escalera la cabeza. Las escarpias están para engancharla, ¿no lo sabes?
¿Ida a las 8:37 y regreso a las 21:03? A mí me parece que os da tiempo de sobra a verlo todo a menos que os entretengáis en la letra pequeña que tanto detalla dónde, cuándo y por qué.
No apagues, por favor, la radio al salir.
Que cuándo cambia la hora. Le digo que esta noche y me sale con que esperar hasta las 3 no…
“¡Pues cámbiala antes!”, le digo. Pero me ha parecido escuchar un mohincito de que mmm 

jueves, 25 de octubre de 2012

10/25/2012 03:30:00 p.m.


¿Las notas?
Nada nuevo de momento, ya te dije lo del cajón de la mesilla, donde el cuadernito del reloj.  Lo malo es que no sé dónde puse la lupa, y esa letra tan pequeña…
Te pediré a lo mejor que por favor la cambies tú. Pero no te confundas, que es hacia atrás. En otoño hacia atrás.
Como nada más utilizo medio cada día con dos tengo para cuatro; así que el sábado me la puedes dejar por ejemplo junto a la pitillera, o dentro mejor, así al fumar el primer cigarrillo la encuentro. Recuérdame el viernes por la noche que la deje a mano para que la veas. Y cuida la letra, por favor, que a veces tengo que adivinar.
Para el lunes ya acordaremos un lugar el domingo, con tiempo para hablarlo.
Diles que sí, si a ti te apetece. A mí ya sabes que me da lo mismo, pero, eso sí, me gustaría llegar sabiendo de qué se puede hablar. Agradecería que no fuera de coches ni de alpinismo; y a ser posible tampoco de caza, ni de las añadas de los vinos.
Pues habrá que subir la escalera del trastero, porque una silla es poco.
Los apliques de todo la vida en la pared y la bombilla de enroscar son más cómodos, pero…
Y cerciórate de que la luz no sea verdosa.
En el tinte. Estará para el lunes.
La verdad es que no me fijo. Pero sólo es un clic. Si no es en uno ya sabes que es seguro en el otro.
Abrígate y no corras.

lunes, 22 de octubre de 2012

10/22/2012 05:30:00 p.m.


No tuve tiempo; llegué pasadas las siete y tenía que buscar, en el ordenador, y Leviatán no estaba en los listados y no había ningún otro título que me sonara, y así, a bulto y sin saber… Y eso suponía un rato del que no disponía. Volveré en otro momento.
¿Encontrasteis alguien a quienes interesaban? Eso es suerte, y casualidad, el mismo sitio y en las mismas fechas. En fin que todos contentos.
Te va a parecer increíble pero dos azucarillos — de los antiguos, ya no se ven por el mundo — en el cajón de arriba de la mesilla, donde el cuadernito de instrucciones de la radio digital, que tendré que consultar por cierto el próximo sábado, nunca me acuerdo de cómo se cambia la hora.
¿Recuerdos para mí; te dio recuerdos para mí?
Bueno; me parece bien. Dale un beso de mi parte.
No, no me extrañó demasiado. En los tiempos que corren, ese tipo de establecimientos… Aunque también se dice que lo verdaderamente caro no corre peligro, que mientras haya ricos; pero, aún así…
Sí que me dio algo de pena. Nostalgia o algo así.
Dice que tuvo no sé qué problema; con la página. Cosas que no le cuadraban porque por qué al abrir la cajita aparecía aquí cuando lo razonable sería esto. 

Y su punto de lógica tiene. Aunque se fue a la cama cerca de las siete de la mañana.
Es incorregible. 

domingo, 21 de octubre de 2012

Texto 4.13

Publicado por  el oct 21, 2012 en Prólogo a la carta número cuatro. Herencias |

4.13 “En la representación aparente de Hestia, la Dama del fuego, la llama representa la combustión como un principio shivático (destructor) lleno de matices en constantes combinaciones de colores y formas, y desde el rojo al violeta convocan a su contemplación. Por eso los humanos miran el fuego como una representación de lo que vive su energía, de lo que emiten sus células y no alcanzan a percibir. Lo observan como en un trance hipnótico, y a veces no pueden despegar su atención ante el arrebato de mensajes incomprensibles. El fuego siempre fue un tótem en todas las culturas. Hay ritos y fiestas del fuego en todos los países, en el equinoccio de primavera como adoración al nacimiento del Sol, y en el solsticio de verano con la quema de los rastrojos y todo cuanto sobra para empezar una vida nueva. La llama es la paredra de Shiva, es la purificación por medio de la liberación de energía, la energía calórica que modifica y transforma los elementos, la representación solar en la noche; y el hombre, que es capaz de liberar sus combustiones, de firmar un pacto de entrega con la diosa Hestia, estará encontrando el camino de la libertad”.

sábado, 20 de octubre de 2012

10/20/2012 06:46:00 p.m.

Que sólo has llegado a la 513, ya he visto la marca.  No es un mal promedio, yo no puedo leer tan rápido. Para que no te quedes toda la vida con el reconcomio de qué pasó que no pasó lo volveré a sacar la próxima vez. Lo que no me permiten es hoy mismo.
Una especie de doble puerta que vaya toda por delante de lo que ya hay ¿Es eso lo que sugieres? Un bastidor o quicio o marco o lo que sea y ahí hojas normales, abriendo hacia fuera y con sus tiradores. Sí, de pared a pared. Podría ser una solución.
¡Vaya por Dios! Después de tantas prisas decidís no ir. No sé cómo funciona ese tipo de ofertas, si se pueden devolver o directamente se pierden.
Hoy un cambio de actitud que me sorprende. Al preguntar si por algo especial dice que no sabe, que a lo mejor se está acostumbrando. Pero… ¿así, tan rápido?
Ah, sí, hará un par de semanas o tres. Lo escuché en la radio una mañana, el último día que estaba abierto. La hija del dueño, pero creo que alguna vez te lo he contado, estaba en mi clase.
¿Diodoro? No, hoy ya no. Es una discusión que no tiene sentido y me parece que lo único que busca es eso, discutir.
Me voy a la biblioteca. A ver si encuentro algo de Hobbes, o de Locke que parece que me tira más.
Eso de "la imposibilidad de que la nada pueda producir el ser" se lo habría enchufado a Diodoro si lo hubiese leído antes, pero ya...

jueves, 18 de octubre de 2012

10/18/2012 06:17:00 p.m.


Que miró y que no estaba, ¿qué hay que entender? Lo solucionó con una pinza de la ropa.
¿Qué me hace pensar que no te daría tiempo? Pues que sale, salía, ayer, una media de 217,666… (unas veintisiete veces ese seis, y luego un siete) páginas por día y tú sólo lees cuatro o cinco y de noche.
No he tenido tiempo. Pero si a ti sí no sé yo si a mí. Y no he pretendido decir que es que tú tengas una especie de obsesión por. Según eso todo el mundo sería obseso; y que bien mirado lo es, no irás a negármelo.
¿Qué y yo qué? Pues posiblemente tampoco. Antes o después en todo el mundo termina por tropezarse con el hueso, como en las aceitunas. Así que digamos que todo lo más un seis y medio. Y a mí un tres, pero no aspiro a más.
Pues cuatro, que los termino de contar (es decir tres una vez descontado el de ayer, dos en realidad con el de hoy); y como los domingos no hace falta no hay que preocuparse hasta, si no estoy echando mal la cuenta, el lunes 22.
¿Yo podía estar equivocándome y tú no? Me gustaría saber por qué ¿La conociste mejor? ¿Hablaste con ella alguna vez? La voz podría ser una pista. Pero ni tú ni yo la escuchamos entonces, así que, ya…
Bueno, para que no digas que tal y que cual te daré de margen hasta las 6 de la tarde del sábado. Pero a las siete menos cuarto cierran y no tengo ganas de ir con la lengua fuera; y no me des luego la murga con que te cuente yo el final.
No; cuando ve la puerta abierta sale y ya está. No se complica la vida pensando si alguien se acordará. Su idea del tiempo y de la memoria no son como en las personas. Pero, ¿y si te vas de viaje o algo así?
Bien pensado quizás mejor que cerrarla siempre bien sería dejarla siempre abierta.

miércoles, 17 de octubre de 2012

10/17/2012 02:57:00 p.m.


Mira, he encontrado unos sobrecitos de azúcar en el cajón de arriba de la mesa del despacho. Eso da un margen.
¿Las gafas, hoy las gafas? Pues esas sí que no… Dijiste que tienes unas de repuesto. En los sitios normales no las he visto y, en los otros, ¿cuál tendría que ocurrírseme?
Debe de ser que hoy todo el mundo pierde todo. Llama montando un drama porque no aparece su grapadora; le digo que si ha mirado en el armarito del baño y en la balda donde los trapos de cocina y dice que sí y que no.
Y que le preguntaste por un resfriado. Y que cuál y que por qué.
¿Es que no te explico bien las cosas?
No. No. No. No lo entiende. O bueno, lo entiende pero no lo admite. Dice que le parece una estupidez, forzar las cosas para que alguien termine diciendo algo que no es lo que quiere decir y, luego, como tras discurrir un poco, “o lo que no quiero escuchar”.
Y que para decir toda la verdad, dice, “y si la pelota no está en mi tejao qué necesidad tengo yo de traérmela”. Que en eso, mira tú, tiene razón.
¿Te ha gustado? ¿Lo estás diciendo en serio? Lo cierto es que el título es al parecer desconcertante, sugiere lo que no es. La comentaban una noche en un programa de radio que habla de esas cosas, y ahí ya decían que no es lo que se espera. Pero de ahí a que te haya gustado.
La miraré en cuanto tenga un momento.
Me temo que no. Vence el sábado y son 653 páginas. Sabes que no me gusta retrasarme.
Esa es la peperomia. Distinta familia, distinto tamaño, distinto color, distintas y mucho más carnosas las... Bueno y resumiendo, que no se parecen en nada.

martes, 16 de octubre de 2012

Qué se puede y qué se debe


Mirando el partido España – Francia (1 – 0 en este momento 21:49 cuando acaba de terminar la primera parte; el gol de Sergio Ramos) se me ocurre algo tan extravagante como que Benzemá se confundiera y, en un despiste, si viese cerca a Xavi Alonso, o a Sergio Ramos, o a Silva — que por cierto ha tenido que salir del terreno de juego por lesión —, cometiera el error de pasarles la pelota (si la tuviera) tan acostumbrado a que sean sus compañeros de equipo.
Pero no creo que nada así haya sucedido nunca, en ningún partido ni a ninguna selección; y si sucediera sería un verdadero escándalo que daría mucho que hablar a todos los comentaristas deportivos e incluso a los no deportivos.
A los no deportivos también porque, antes, hace años, los programas deportivos se dedicaban exclusivamente al deporte; hoy todo se mezcla y junto con los goles o no goles y otras incidencias del juego se habla de si tal o cual jugador tiene o no tiene algún tipo de problema con su entrenador o con cualquier compañero o en su vida privada.
Hoy le he visto a Casillas una cara seria que, según eso, podría estar viniendo al caso con dimes y diretes de si no se encuentra integrado ultimamente en el Real Madrid, y que si no celebra los goles como debiera.
Me quedo entonces pensando en cuántas veces un profesional, de lo que sea, habrá de sacar adelante su trabajo aun costándole estar concentrado al ciento por ciento en qué es lo que debe hacer en cada momento…
Termina de empezar la segunda parte.
En el último minuto (de 3 de descuento) empate 1– 1 cuando nadie ya lo esperaba.
A lo mejor es que es verdad que a Casillas le pasa algo.
Y es que debe de ser complicado, el equilibrio, que el qué se puede no le gane la partida al qué se debe.

sábado, 13 de octubre de 2012

10/13/2012 06:45:00 p.m.


Hoy, bastante mejor. El cajón de los cubiertos es un sitio ideal porque ahí es seguro que la veo cuando busco la cucharilla. Aunque se está terminando el azúcar y, entonces… Pero ya te avisaré de otro sitio que me resulte fácil.
Ya te lo escribí; la voz normal. De catarro pero normal. Y ningún comentario que pudiera hacer pensar.
No, el gorrión no estaba. Después de tantos años ya no sé, y preguntar a uno de los camareros me dio apuro.
He buscado en internet pensando que no iba a encontrar nada pero, sí. Alguien lo subió a youtube en mayo, o julio, del año pasado; pero está tomado desde la 2 y parece que de un programa emitido hace más tiempo.
Leo en ABC un artículo de Tomás Cuesta titulado Arturín de Tarascón ya tiene formulada la pregunta para su referendum imposible. Qué personaje ese Más.
No dejes todo tirado, por favor. Y las ventanas cerradas.
Te dejo el video.


miércoles, 10 de octubre de 2012

10/10/2012 08:24:00 p.m.

La he visto hoy, en la calle. Tienes que acordarte, seguro. Aquella señora que encontrábamos con frecuencia cuando íbamos a desayunar al Villamagna. Está muy cambiada, claro, después de quince años, y si la he reconocido ha sido por el traje, un traje chaqueta oscuro y entallado de corte parecido al que llevaba Marlene Dietrich en Testigo de Cargo, mírala ahí, que he buscado un video en Youtube para que veas como se da un aire..., en el traje, claro.
Por el traje y aquellos zapatos, de color azul, oscuro también, y el bolso a juego…
Todo ya naturalmente extemporáneo, pasado de moda y con un mucho de un no sé qué halo añejo. Pero el traje le sigue estando bien, aun a pesar del tiempo.
No, ya me lo dijiste - y digo bien, dijiste, porque recuerdo que lo hablamos - hará como un mes y medio, pero no te acordarás, y te contesté que no, que dejases el asunto estar y las cosas se irían calmando por sí solas.
Hace unos días le dije "todas las balanzas tienen dos platillos pero a ti parece perseguirte la fatalidad de poner todo en el mismo".




viernes, 5 de octubre de 2012

Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


"Afrodita
5 octubre, 2012
Y se me ocurren más cuestiones.
El Sol morirá un día, ¿no es cierto?, aunque hayan de pasar los 20.000 millones de años que no vamos a ver ninguno de los presentes. Según eso, y sin esfuerzo ninguno —y porque supongo que la muerte del Sol arramblaría con todo su sistema —, todos llegaríamos al ansiado (para mí, por lo menos) agujero negro. Quiero decir que si es un proceso ineludible bastaría con sencillamente esperar…
Pero eso me cuesta encajarlo. Me lleva a una idea de determinismo que a mi criterio empuja a la dejadez, o a la apatía. Encajo mejor algo que expresaría como una “evolución personal” que posibilite el de algún modo acelerar o favorecer ese proceso.
Y, ahí sí pregunto, ¿tiene algo que ver la voluntad?
¿Y qué tipo de voluntad? ¿”Mi” voluntad de verme libre “yo” de “mis” lastres? Me parecería cutre. Pienso que la motivación debe ser otra.
Y — estoy ahora volviendo a más arriba, al “sencillamente esperar” —, ¿qué sería del “nosotros” de ahora mismo lo que fuese a gozar de esas delicias? Es un poco el “largo me lo fiáis”, y, sin embargo, por mal que se dieran las cosas uno, creo, el ser humano, tiene en alguna parte de su consciencia una algo así como esperanza (qué mal lo estoy contando) de que sí; de que lo vivirá y lo verá ni con este cuerpo, ni con esta vida, ni con estos ojos… Pero, sí.
Ay. Lo dejo todo empantanado. Pero ahí suelto el testigo para quien sepa plantearlo mejor; que ésta no llega a más."

El día siguiente, en el mismo hilo, encuentro este escrito de Beucis:


"Beucis
6 octubre, 2012
“ Un saco de silencio…” “Una página en blanco…” No es fácil conseguir esa frontera donde el tiempo se diluye; donde espera la muerte malva; donde se llega a la consciencia, a la felicidad. La felicidad viste de oro a Tara, la diosa, en una de sus manifestaciones. Todo parece estar preparado para escribir esa página en blanco, que puede ser una de las del libro de la Vida, y es importante que el mensaje de los fotones se imprima y germine el silencio tan difícilmente conseguido.
Barrer los laberintos impostados, artificiales, que interfieren la pureza de una buena cosecha, es una tarea; llegar, conseguir, ese silencio hondo, abierto, receptivo, al fotón heroico, preñado de luces, que viene del cosmos, es una aventura.
No sabemos cómo alcanzar el silencio; cómo abrir esa página en blanco; cómo romper las celdillas rígidas de los mensajes de la dualidad, de los ruidos binarios.
Pero sí sabemos que un compromiso con fe en nosotros, con esperanza en este compromiso, y con caridad, caridad que deviene en pureza , y que hará salir “… de su escondrijo el misterio arcánico del amor..”
Si creemos en esta tarea, sin preguntarnos en qué consiste y en cómo se consigue. Si nos decimos: éste es el momento.
El tiempo contestará y mirará de frente y se hará presente. Las memorias que lastran, desaparecerán, llegarán las memorias del futuro y “ soñaras temblorosa con un lejano recuerdo..” "
Que me lo traigo aquí sólo para corregirle un par de erratas. Espero no estar con ello manipulando el texto.

jueves, 4 de octubre de 2012

De Enrique a Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


"Enrique
3 octubre, 2012
“… Se me ocurre el ¿para qué? de la existencia de una Vida y unas vidas tan complejas, y preguntarme por el sentido de todo aquello por cuanto los seres racionales hemos intentado e intentamos esforzarnos, descubrir, entender; y todas las manifestaciones del arte, y tantas cosas más…”
Para cruzar la frontera."

miércoles, 3 de octubre de 2012

Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


Afrodita
3 octubre, 2012
Se me ocurren a la vista del comentario de Enrique y qué escribe de los agujeros negros algunas preguntas como, ¿todas las estrellas están abocadas a ese ir comprimiéndose hasta convertirse en un agujero negro?
Hace algún tiempo, en un programa de radio, escuché que el Sol terminaría por extinguirse — aunque, eso sí, creo que dijeron que en 20.000 millones de años — porque le ocurriría eso mismo.
Si es así, ¿entra dentro de lo razonable suponer que el Universo (o el Cosmos, nunca tengo muy clara la diferencia) llegará a estar plagado de agujeros negros? ¿Qué el mismo Universo sería un todo agujero negro, como si se reabsorbiera a sí mismo?
Si es así surgirían, a mí me surgen, otras preguntas a las que no creo que pueda responder nadie y que entran en otro orden de cosas. Se me ocurre el ¿para qué? de la existencia de una Vida y unas vidas tan complejas, y preguntarme por el sentido de todo aquello por cuanto los seres racionales hemos intentado e intentamos esforzarnos, descubrir, entender; y todas las manifestaciones del arte, y tantas cosas más…
Y, luego, volviendo al asunto de ese proceso de extinción — intentando hacerme una composición de lugar de qué es un planteamiento científico; porque el tipo de razonamientos que yo hago no requieren instrucción ninguna y puede hacerlos cualquiera, pero la ciencia es otra cosa y sus argumentos no asequibles para todos —; en ese proceso de extinción parece factor determinante el tiempo, mensurable, y su trascurso.
Y termina así habiendo algo que no me cuadra. Pero…
·         Afrodita
         3 octubre, 2012
A menos, que se me acaba de ocurrir justo después de enviar, que ya lo estemos; que ya estemos encerrados en ese gran agujero negro en que se convirtiera algo que se extinguió, y nos estemos retroalimentando de algo así como sueños. Y que la realidad esté en otra parte, que…. ¿Cuál?

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.