martes, 31 de enero de 2012

La Herencia

Un hombre muy rico tiene dos hijos y cada hijo tiene un caballo. Como el hombre no quiere partir su herencia les propone una carrera de caballos. Aquel cuyo caballo llegue el último a la meta será el heredero.

sábado, 28 de enero de 2012

Crónicas del Cosmos

LRG 3-757: una galaxia roja con un 'anillo de Einstein'. | NASA/ESA/Hubble

Algunos nombres y ciertas tribus

Es muy ilustrativa toda la entrevista; a partir del minuto once se puede escuchar el significado de algunos nombres que personas - llegadas a vascongadas de otras regiones y deseosas de "integrarse" - pusieron a sus hijos.

El eterno conflicto

¿Tendrá solución alguna vez?
Y seguro que las gentes, las personas normales de un lado y del otro, desean que todo el lío termine, y vivir en paz, y cruzarse por las calles, tan normal, los unos con los otros.
Luego, debajo de los dibujos que siguen al texto hay muchos comentarios. Y dan que pensar...

domingo, 15 de enero de 2012

Perros perdidos y mecánica cuántica.

Recibo con frecuencia en mi correo noticias como la de Vera, o la de Hada, y yo las copio y las pego en el facebook, o las pego en mi blog o en mi web en la esperanza de que alguien las vea y ese alguien a su vez las pegue donde se le ocurra y se termine enterando el mayor número de personas posibles, y los perros perdidos aparezcan y vuelvan con sus dueños, a sus casas, que es donde quieren estar y lo que ellos entienden como su mundo.
Digo "en la esperanza", pero la verdad es que tengo muy poca. Mi confianza en el ser humano es prácticamente nula. Pienso que la mayoría de las personas son egoistas, desalmadas incluso, y que sólo se preocupan de sus interes.
Así que pienso que la unica posibilidad que los animales tendrían de terminar con bien y felizmente su peripecia sería que yo, nadie más que yo, los encontrase y les ayudara.
No sé porqué esa manía de no creer nada más que en mi misma y no aceptar (desde la razón) que no existe nadie más que se tomase los desvelos que yo me tomaría.
Leo, a todo esto - y de alguna forma algo tiene que ver - un libro de física que se titula La danza de los maestros de Wu Li,  y encuentro en él cosas como que la mecánica cuántica se ocupa del comportamiento del grupo y que - copio literal -: "¿Qué es lo que describe la mecánica cuántica?" o dicho de otro modo: la mecánica cuántica nos describe el comportamiento colectivo y/o nos predice las probabilidades de comportamiento individual, pero ¿de qué?
Lo que va en rojo es del libro, palabra por palabra.
Sigo leyendo y aunque pregunta "¿de qué?" el autor se está refiriendo a partículas subatómicas, y a las probabilidades que hay de que dentro de un conjunto de partículas unos grupos se comporten de un modo y otros de otro modo.
Y eso, por lo visto, se puede calcular (o, bueno, a lo mejor dice nada más "predecir", pero se puede); pero no se puede predecir cuál individuo de un grupo será el que va a actuar de una forma o de la otra...
Pone un ejemplo de automóviles en un cruce; se puede predecir cuántos girarán a la izquierda y cuántos a la derecha, pero no se puede predecir cuál será el que haga lo uno o lo otro.
Yo cambio entonces, en mi imaginación, las partículas subatómicas por personas; y en lugar de un cruce y coches me imagino al perro perdido y las personas que pasarán por su lado.
Según el mismo cálculos de probabilidades por el que se rige la física cuántica parece evidente que habrá, entre todas las personas que pasen a su lado, una cantidad predecible de personas que se desviarán de su camino y harán a un lado sus propios intereses por ocuparse de él (de ella, en este caso, pues estoy pensando en Hada y en Vera) y otra cantidad de personas, también predecible, que pase de largo...
Al amparo de esa teoría, que parece científica y constatada, quiero creer que - aunque yo no sepa cuántas personas van a pasar cerca de ellas ni sea tampoco capaz de calcular cuántas están dispuestas a ayudarla - el resultado del cálculo no puede ser cero.
No puede ser cero en ningún caso. No es posible que el resultado de los calculos sea ni que todos van a ayudarla ni que todos van a pasar de largo.
Creo que lo he razonado bien, ¿no?
Pues, bueno; a pesar de lo bien que lo he razonado y de que me creo que he entendido el planteamiento, en mi fuero interno sigo creyendo que no; que las personas son egoistas y que nadie se ocupará de ninguna de ellas, y que su fin tras vagar por las calles asustadas y hambientas no será otro que el terminar atropelladas.
Por eso, con todos mis respetos, no me sirve la ciencia, ni la mecánica cuántica, ni ningún aspecto del saber.
Lo único que me sirve, y lo único que me importa, es el grado de bondad que haya dentro de cada ser humano. Y tengo la mala suerte y la fatalidad de creer que hay muy poca.

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.