domingo, 2 de diciembre de 2012

En comentario al texto 4.19 de 49 respuestas la aventura del pensamiento


2 diciembre, 2012
El rebelde, ¿desea en realidad que las cosas cambien?
¿Cuántas veces el rebelde no convierte su rebeldía en modo de vida con el que justificar su razón de ser?
¿Qué haría, a qué dedicaría su tiempo y sus afanes si una mañana se levantase de la cama y se encontrara con que habían desaparecido las causas que le propiciaron el ser el rebelde, el que sus vecinos y conciudadanos reconocen como “el rebelde”?
Y no me refiero a que él esa mañana viese las cosas de otro modo, a que al levantarse se percatara de que aquello por lo que se rebeló había dejado de importarle o lo mirara con otros ojos — en realidad dejó de importarle hace mucho, y de verlo y de mirarlo porque todo su interés se centró en ser el rebelde, como un actor que imbuido de su papel se entrega al personaje por entero —, sino a que por la razón que fuere (no importa cuál, imagínese una cualquiera) los móviles hubieran desaparecido, o las causas que ejercieron de detonante hubiesen sido resultas (tampoco hace falta para el supuesto un “cómo”), cayera él en la cuenta de que su rebeldía no era ya necesaria.
Pero, ¿y su papel?, ¿y su personaje?
“¿Se termina la representación justo ahora que me lo sé al dedillo y que lo hago tan bien?, ¿ahora que todo el mundo me conoce y reconoce cuando salgo en televisión?, ¿ahora que me he hecho un nombre y labrado un prestigio gracias a mi rebeldía?”.
Y es que debe de ser muy duro, y además es injusto, ¡maldita sea!
Y casi, si me apuras, el rebelde se siente tan desorientado y tan perdido como el que se queda de la noche a la mañana sin trabajo; y, lejos de alegrarse porque la circunstancia que lo llevó a su rebeldía ya no esté y ya no sea, se siente defraudado.
Pero el rebelde es un “trabajador” nato. No se quedará sentado en un rincón afligido y cruzado de brazos sin saber qué hacer. El rebelde buscará incansable, debajo de las piedras si hace falta, una nueva causa a que entregarse.
Y, así, mientras haya rebeldes seguirán apareciendo causas.
Y mientras sigan apareciendo causas seguirán surgiendo y proliferando los rebeldes que el sistema necesita no sólo para perpetuarse sino para fortalecerse.
¿Dónde o como se le pone fin a eso?
¿Qué pasaría si nos negásemos todos a ser rebeldes?
¿Si nos declarásemos en rebeldía contra la rebeldía y nos proclamásemos hacedores de nuestras vidas y de nuestros mundos y de nuestros destinos?
No sé cómo se hace; pero tal vez levantándose por la mañana no echando cuentas de cuáles o quiénes son los enemigos que están fuera y echándolas más de a cuántos enemigos, que están dentro y tienen — como el autor ya escribió en algún texto anterior… que, mira, lo he encontrado, el 1.16, aquí os lo pego 1.16 “Bolas de ceniza de antiguas hogueras taponan los oídos e impiden escuchar el silbo de los ángeles. Porque hay un ángel que porta una copa para fundir los miedos y lavar la sangre para regar nuevos paisajes. Y acecha un traidor que tiene tu misma cara y tu mirada de hace un momento, un clon que ocupa el espacio de donde vienes, que quiere que te pares, que te detengas, que pretende que sigas siendo él, que le da terror desaparecer”.) — nuestra misma cara nos doblegamos cada vez que renunciamos a no desprendernos del papel que el sistema nos tiene asignado.
¿Y no es eso el colmo de la docilidad?
¿No se vendría abajo el sistema, o se tambalearía por lo menos un poco, si haciendo oídos sordos a qué quiere de nosotros nos dedicáramos a Ser y a Vivir?





domingo, 25 de noviembre de 2012

Texto 4.18

Publicado por El Aventurero el nov 25, 2012 en Prólogo a la carta número cuatro. Herencias 

Párrafo 4.18

4.18 “Por otra parte, estar sometidos al que dice saber, esté sustentado por una estructura política, familiar, clerical, o sea un vendedor de esperanzas, son posiciones temerosas que a menudo se justifican empleando la piadosa palabra respeto”.
25 noviembre, 2012
Nacemos y crecemos, cada cual en nuestro entorno y con los medios correspondientes a ese entorno que nos darán acceso a salir de la ignorancia y alcanzar la libertad; y sea cual sea el entorno y sean cuales sean los medios siempre habremos de recurrir al exterior — de nosotros mismos, quiero decir, pues el entorno es a fin de cuentas ajeno, o extraño aunque el cercano o familiar no del todo, pero está fuera a fin de cuentas — para soltar la una y aprehender (que la escribo con esa h ahí en medio, aposta, porque seguro que por la libertad y por lograrla no hay mortal que no esté dispuesto a trapichear si es necesario aunque haya de ser a costa de agudizar el ingenio del que se carece, he ahí el problema, desde la ignorancia) la otra.
Pero en ese exterior hay unos “los otros”, a los que recurrimos, que a su vez aprendieron (sin h esta vez) de otros “otros” que… Pues, eso; que como muy bien nos dice el Aventurero en su comentario y como no hay quien sepa todo lo que hay que saber de todo, siempre habremos de acudir a tocar cuantos más palillos mejor para entre un poquito de aquí y otro poquito de allá irnos liberando.
Ocurre también, sin embargo, que esa búsqueda de la libertad y del saber en ocasiones nos amordaza porque como el Aventurero indica, y debiéndose dar por sentado que el experto en cada materia no puede saber de ella absolutamente todo, cada uno de esos expertos adecuará y encaminará (bueno, esto ya no voy a afirmar que lo esté diciendo el Aventurero) su propio saber por las sendas por las que lo que a su vez aprendió le ponga sobre aviso de que le van a resultar más beneficiosas o, concretamente en estos tiempos en que el poseer es obsesión, más lucrativas.
Y una vez metido en esa senda y deseoso de contar con cuantos más acólitos mejor — porque qué experto es un experto que se precie si no tiene su propia escuela y su propia doctrina — pondrá todos los medios a su alcance para disuadir a todo el que se le ponga por delante de prestar atención u oídos o dar credibilidad a ningún otro experto que no sea él.
Así, el que pretende aprender tendrá casi como que sin remedio — y si es que quiere quitarse la mordaza que lo convertiría en un proscrito — aprender lo primero de todo a no dejar que se la pongan, y a huir de los expertos y a poner sus miras y confiar nada más en los iniciados.
Bueno, es lo que creo.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Afrodita en comentario al texto 4.17 de http://www.aventurapensamiento.com/?p=1324


18 noviembre, 2012

¿Es la vida otra cosa que un constante demandar los unos de los otros?
No digo que sea lo deseable, pero sí que es aun a nuestro pesar y a todas las protestas que podamos esgrimir aduciendo “lo hago por ti”.
Se hace “por ti” los padres con los hijos desde que nacemos; y eso que se hizo por esos hijos por los que se hizo “por ti” no siempre redunda en beneficio de los hijos. Y se los ve en infinidad de ocasiones crecer no tan felices como se hubiera deseado o como se considera que en virtud del esfuerzo realizado deberían serlo.
Y se espera y se exige que aquel por el que se hizo lo que se hizo por él y para que fuera feliz, lo sea, sin más y sin rechistar y punto en boca.
Y los padres se sienten frustrados; y no sólo por ver no feliz al hijo para el que se deseó y se hizo “lo mejor y por ti” sino, también y en mucha parte, porque “¿y de todo lo que yo hice por ti, qué?” y porque, encima, el condenado del chico va y rechista.
Porque aunque nos queramos engañar cuando estamos haciendo algo por otro siempre lo estamos haciendo en gran parte por nosotros mismos. Y de los hijos esperamos que nos den satisfacciones, y que en moneda material o inmaterial nos devuelvan y resarzan nuestro esfuerzo o, al menos y si no propiamente de ellos o desde ellos, esperamos que en algún lugar por más impreciso o abstracto que el lugar pueda ser queden impresos nuestros méritos y, de alguna forma, ver satisfecha nuestra vanidad, el reconocimiento de haberlo “hecho bien”.
¿O es eso, íntimamente y aunque jamás lo confesemos, lo que más nos importa? Nosotros, “yo”, en definitiva.
Y los hijos también se sienten frustrados porque… ¿son desagradecidos?
Y se genera una especie de círculo de eslabones imposible de romper, de reproches y de réplicas y de contrarréplicas.
Y, así, desde que nacemos. Desde que salimos del vientre de la madre y nos dan ese primer cachete en el culo (creo que es en el culo) que creo que se da a todos los recién nacidos en el culo…
(Continuará, que tampoco corre prisa y tiempo habrá)

20 noviembre, 2012

Cuando llegamos a eso que se llama uso de razón ya llevamos un lastre, aunque no lo recordemos; ya hemos tenido encuentros y desencuentros con aquellos que todo lo que hicieron por nosotros fue por nuestro bien; ya nos han reprochado y les hemos reprochado y nos hemos los unos a los otros y los otros a los unos replicado y contrarreplicado.
Y cuando ponemos la mano por primera vez en el picaporte de la puerta de nuestro mundo y de los nuestros para abrirla y entrar en el primer contacto con esos otros “otros” que no son los otros ya conocidos o vividos en propia carne y con los que para bien o para mal o para regular ya hemos establecido unos vínculos y firmado los correspondientes pactos de no agresión (o de no sacarnos los ojos, por lo menos) lo hacemos — según cómo nos haya ido la fiesta hasta el momento — o asomando el hocico con prudencia o a pecho descubierto y tumba abierta y… pues que sea lo que Dios quiera.
¿Hay más opciones?
Pues… Bueno, ¿Cuáles?
Se es confiado y generoso y comprensivo y tolerante y filántropo o se es desconfiado y egoísta e incomprensivo e intolerante y misántropo, o se es un poco de lo uno y un poco de lo otro porque “pero” pero “pero”.
Así que, entre unas cosas y otras y a pesar de los “peros” parece que hay bastantes opciones. Sí. Ninguna neta, ninguna pura, ninguna limpia del todo; pero las hay.
Y los otros, los “otros” nuevos con los que nos encontramos ahí fuera; pues están en las mismas y arrastrando, como nosotros, las propias experiencias de sus propias fiestas; predispuestos, lo mismo que nosotros que a saber de cuál de las categorías seamos, a lanzarnos en los brazos del de enfrente o a su yugular o, por el pero “pero”, a guardar las distancias, y las formas, y los ases en las mangas, y a pactar.
Por lo general, y de peor o mejor grado, se termina por — en virtud de una amplia batería de argumentos de lo más heterogéneo y contradictorios muchas veces — por pactar.
Pero pactar es como cuando, en una comida, se pide vino rosado no porque sea el que está prefiriéndose sino porque, “caramba, no es tan tinto como yo lo quería, confórmate por tanto (y aunque sea) aunque no esté siendo tan blanco como lo querrías tú”. (*)
Y nos repartimos, en buena armonía y para ir abriendo boca así para empezar, pequeñas tiranías y esclavitudes que, no hay que desesperar ni que agobiarse, ya irán de nuestras propias manos yendo a más.
De forma que — y para ir terminando — lo mismo que en la niñez sucedió dentro de la familia, sucede en la vida adulta en todo tipo de relaciones; más naturalmente en las afectivas — ya que en las laborales o de otras índoles es comprensible que haya que avenirse a acuerdo —, quiero decir “de forma más problemática” puesto que entra bastante en conflicto los sentimientos con los intereses aunque curiosamente suelen andar con demasiada frecuencia mezclados, interfiriéndose, y eso suele dar malísimos resultados.
Alicia Bermúdez

(*) Luego me voy a Otras políticas y me encuentro este comentario de Manu Oquendo  muy interesante.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Qué se quiere y qué no


Es difícil saber qué se quiere, porque para eso sería necesario conocerlo todo, y eso no es posible. Pero sí es muy sencillo saber qué no se quiere, se da uno cuenta en seguida.
Las vidas están llenas de innumerables  insignificantes “qués” que no se quieren y se aceptan pensando, o creyendo, que no importa, que no hacen daño, que nada más son pequeños inconvenientes a los que hay que avenirse o con los que es necesario transigir para dar satisfacción a otras prioridades.
Me pregunto cómo podrían ser las vidas, de todos y de cada uno, si nadie aceptáramos cargar con ni un gramo, ni un grano, ni un ápice, ni una pizca, ni una brizna, ni una hilacha, ni una gota, ni una mota, de qué no queremos.
Me pregunto cómo podríamos ser si no nos traicionásemos continuamente.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

11/07/2012 09:33:00 p.m.


Me volviste a cambiar el dial. No puedo soportar a esa panda de graciosos que hacen esa sección de parodias que se supone sirve para hacer reír. He mandado mensajes y dejado recados protestando de la mala sombra que tiene ese radiador o como rayos se llame.
Mientras tecleo hablan en la tele de la resolución del tribunal constitucional, y para ilustrar la noticia se ven en la pantalla dos tíos dándose un beso de tornillo.
Me parece repugnante.
Otra polémica de hoy es lo de la donación de órganos de la niña que murió en la fiesta del otro día. Cuando ya estaba todo dispuesto llegó por lo visto una orden del juez diciendo que no se podía realizar.
La familia de la persona receptora (creo  que era del hígado) muy afectada tantas esperanzas e ilusiones como habían puesto…
¿No es monstruoso? Alegrarse de que “alguien” (así, en abstracto) muera para que otro viva.
Pero la gente no siente el menor pesar ni culpa por ese tipo de cosas… ¡Desear que alguien muera porque  “a mí me beneficia”! Y sin asomo de sonrojo.
También me parece repugnante.
Sí, lo vi, y hoy ha vuelto a intentar pinchar de nuevo. Ha cambiado de nombre, pero ha cometido el error (o lo ha hecho adrede) de escribir mi nombre con el guioncito en medio.
Pero no creo que sea nada personal, con otros le pasa lo mismo.
Ah, la presentación.  Pues como son esas cosas; elogios y alabanzas y palabrería.
Que por qué voy a esas mascaradas; y la verdad es que no lo sé.
Pues con una aguja de punto, ya te dije. Ese cajón está lleno de cosas que habría que ir pensando en tirar.
¿Cómo que cuál? Pues ese de las tapas rojas que siempre llevo conmigo. No sé dónde lo he dejado.
He preguntado en el bar y me dicen que allí no.
Se ha comido dos dedos de tu guante izquierdo.
Ah, por si no te das cuenta. En las fechas enlaces a los textos donde puedes ver los comentarios en el original.

sábado, 3 de noviembre de 2012

11/03/2012 08:05:00 p.m.


Que si otra vez lo mismo.
Así, de entrada y sin preámbulos.
Dice que sabe  posiblemente tan bien como quien mejor pueda saberlo — Y rezonga para sí “pequeñas vanidades mías, quién pretende” mientras suena un abrir y cerrar de cajones y se queja de “hay días en los que todo parece estar vivo y con ganas de joder”, aunque no dice por qué — que sería un esfuerzo inútil y, total, para qué cuando ya ni se sabe qué es lo que se quiere… Y que si estoy fumando.
Le digo que no y contesta qué suerte y que seguro que tendré a la mano cuatro o cinco mecheros que funcionen.  Le digo que sí, aunque sólo tres; pero no que se me han terminado los cigarrillos para que no me salte con “tú siempre encima, como el aceite”.
Y que bueno y que no importa y que sólo es costumbre y que en realidad ni le apetece.
Y silencios largos con la televisión de fondo.
Juego a combinar trozos de ideas de qué supongo está teniendo en la cabeza para imaginar de qué está hablando, pero rechazo todas las combinaciones diciéndome no es lo que piensa sino lo que piensas.
Y la cosa se enreda, ahora para mí, sin entender por qué las piezas se ensamblan de esa forma y no de cualquier otra.
Tecleo por entre sus palabras y sus silencios tratando de centrarme en qué en realidad quiero decirte.
Que no olvides que mañana nos esperan temprano; tú que los conoces más sabrás qué es para ellos “temprano”.
Pero había algo más que no…
Mira, otra vez rompe a hablar y dice “¿por qué a mí?” y, seguido, “o a cualquiera que igual ni conozco”, dice. Y que lo que a veces pensamos que nos pasa es nada más porque nos pilla en mitad del camino de otros.
Le contesto que sí y sigo pensando, haciendo memoria…
Pero no caigo.
No eches por favor el cerrojo. Ni en saco roto lo de subir al altillo la maleta grande o terminará toda arañada. Yo no, pero tú con una silla alcanzas.
Poco más de las ocho y noche cerrada.

miércoles, 31 de octubre de 2012

10/31/2012 07:25:00 p.m.


Tienes razón, estaba pensando en el philodendron.  Confundí  las palabras. Tenía en mente sus  hojas grandes en forma de costillas pero escribí rododendro; que tú tienes razón,  lo requiere más frecuente, así que has hecho bien en ocuparte. Pero no te pases. Quiero decir no que te ocupes poco sino que no le pongas demasiada agua.
Espero que no te importe pero como no había ninguno en la bocamanga hemos buscado y en una de esas cajas de bombones  hemos encontrado uno que se parece mucho; no es idéntico pero nadie va a fijarse en si un botón tiene dos agujeros o cuatro. Cada cual tiene sus propias preocupaciones.
No sé por qué tienes que ser tan suspicaz.  Lo más seguro es que no lo dijera con ninguna intención. Son frases que se dicen de forma maquinal, fórmulas de cortesía. Nadie espera que quien escucha vaya a pensar que eso va a misa.
Se lo he explicado. Que si cada día y como acontecimiento muy especial lo rebajan a la mitad es que no cuesta ni la cuarta parte. Pero se ha enfadado y que es que hay que ver cómo soy…
No. No creo que sea una buena idea. Es tu ambiente pero no es el mío. Es mejor que vayas sin mí.
Pues claro, ¿no te he dicho que ha cosido el botón? Además es muy responsable, muy formal, no inventa historias para faltar al trabajo.
No he encontrado el alargador. La última vez, cuando hicimos los taladros en el cuartillo del fondo, ¿recuerdas dónde pudiste guardarlo?
Sí, pero no era la que yo pensaba. El título el mismo pero el argumento muy distinto, y los actores, y todo. Seguiré buscando en Nubeox o Filmotech o alguna de esas en la que no hay que registrase. Te piden el número del móvil y, luego, mira aquella vez cuando el partido de fútbol… Así que no.
Apaga la calefacción cuando llegues, por favor.
Mira qué retraso llevo hoy.

lunes, 29 de octubre de 2012

10/29/2012 05:38:00 p.m.


Cuando la leí con dolor de cabeza, claro; tan temprano y con los pies recién puestos en el suelo. Y es que tantas mezclas… ¿De verdad a la gente le gusta beber tan a lo tonto, o es una obligación que impone la vida social? A lo largo de la mañana se ha ido pasando. Un zumo de zanahoria, natural, una vez lo escuché y parece que da resultado.
En el tinte, ya te lo dije. Esta tarde estará aquí.
Sí, pero ha dicho que no gracias. Suerte que tiene, dentro de lo mucho que se queja de que si soledad, de poder declinar invitaciones. No depende de nadie.
Ya lo he visto, sí; tan bonitas que estaban. Y que han pasado exactamente cuatro días. Pero son seguro de invernadero y no duran nada. Y eso que dicen de la aspirina es cuento.
No. No he vuelto a pensar en ello, que en qué en realidad con tan poco idea que tengo de qué se trata. Algunas de las lamentaciones ni siquiera entendí si eran por exceso o por defecto; quiero decir… No, mejor no quiero y que luego se diga que me pongo vulgar.
Te dije junto al crotón y la dejaste en la tillandsia, suerte que al ir a regarlo al ver que no estaba la busqué. La otra es más de tarde en tarde.
No, no es que le hicieran un abono y no sepa de qué. El cajero no le dio el dinero y cuando reclamó se lo ingresaron dos veces.
A lo mejor nos resultaba práctico esos papelitos adhesivos amarillos, que se pueden pegar en todas partes. Pero, con lo cómodo que sería que me acordase del azúcar.  No hay día que no me reprenda porque vuelve a olvidárseme.
Sigue flojillo. En el texto anterior pocos comentarios. Y en el nuevo ninguno hasta ahora.
Bueno. Que hoy con eso de la resaca voy mal de tiempo.
Pero,  si sirvió para algo…
En el cajón de arriba. Cinco gotas en un poco de agua.
Oye, ¿por qué has tenido que moverme el dial? Me sonaba todo rarísimo, como si estuviera en otro planeta hasta que me di cuenta.
Una misma noticia contada que… ni de la noche al día.
Que hoy engaña, por cierto, tan luminoso. Pero quizás no; ya se sabe que los días soleados suelen ser fríos.

sábado, 27 de octubre de 2012

10/27/2012 05:24:00 p.m.


¡Último medio azucarillo!
¿No es como una maldición? Y total está a un paso, nos acercamos cantidad de veces para esto o lo otro pero el paquete de azúcar siempre se olvida. Y fíjate que no hará ni tres días entré, adrede,  te lo dije, cuando volvía de comprar tabaco, y estuve un rato discurriendo qué he venido a hacer aquí… Y como un champú nunca está de más. Pero, el azúcar…
Nada. No había ninguna razón para hacerlo. Su discurso bastante deshilvanado no contenía ni una sola pregunta; no pedía ninguna explicación, sólo las daba y yo de eso no tenía para intercambiar. Así que me limité a escuchar.
Después de tanto tiempo, cuando se supone que el asunto quedó zanjado hace años y considerando, por añadidura, que no le correspondió la parte (no quería decir parte, olvídalo), que le tocó (tampoco quería decir tocó, siento importunarte de nuevo pero olvídalo también); bueno que obtuvo (logró, consiguió) lo que deseaba.
Que les gusta el arte ¿Pero el arte en abstracto…? No, no me estoy refiriendo a arte abstracto, digo si en términos generales y para mirarlo (es que el arte siempre me sugiere cuadros) o como inversión. Porque si es así es un tema del que no entiendo una palabra. 
Y el cine de Bergman. Eso es más fácil y podré preparármelo un poco a base de Fresas Salvajes y El manantial de la doncella, pero no vayas a creer que mucho más. Bueno, Fanny y Alexander un día del Ares o algo así, pero se oía tan mal que la dejé y no cuenta. En fin, ya veremos. Me daré con un canto en los dientes si no eligen un restaurante de esos de cochinillos y piernas enormes de corderos.
Bajé los ventiladores, por fin, y por poco si no me parte la maldita escalera la cabeza. Las escarpias están para engancharla, ¿no lo sabes?
¿Ida a las 8:37 y regreso a las 21:03? A mí me parece que os da tiempo de sobra a verlo todo a menos que os entretengáis en la letra pequeña que tanto detalla dónde, cuándo y por qué.
No apagues, por favor, la radio al salir.
Que cuándo cambia la hora. Le digo que esta noche y me sale con que esperar hasta las 3 no…
“¡Pues cámbiala antes!”, le digo. Pero me ha parecido escuchar un mohincito de que mmm 

jueves, 25 de octubre de 2012

10/25/2012 03:30:00 p.m.


¿Las notas?
Nada nuevo de momento, ya te dije lo del cajón de la mesilla, donde el cuadernito del reloj.  Lo malo es que no sé dónde puse la lupa, y esa letra tan pequeña…
Te pediré a lo mejor que por favor la cambies tú. Pero no te confundas, que es hacia atrás. En otoño hacia atrás.
Como nada más utilizo medio cada día con dos tengo para cuatro; así que el sábado me la puedes dejar por ejemplo junto a la pitillera, o dentro mejor, así al fumar el primer cigarrillo la encuentro. Recuérdame el viernes por la noche que la deje a mano para que la veas. Y cuida la letra, por favor, que a veces tengo que adivinar.
Para el lunes ya acordaremos un lugar el domingo, con tiempo para hablarlo.
Diles que sí, si a ti te apetece. A mí ya sabes que me da lo mismo, pero, eso sí, me gustaría llegar sabiendo de qué se puede hablar. Agradecería que no fuera de coches ni de alpinismo; y a ser posible tampoco de caza, ni de las añadas de los vinos.
Pues habrá que subir la escalera del trastero, porque una silla es poco.
Los apliques de todo la vida en la pared y la bombilla de enroscar son más cómodos, pero…
Y cerciórate de que la luz no sea verdosa.
En el tinte. Estará para el lunes.
La verdad es que no me fijo. Pero sólo es un clic. Si no es en uno ya sabes que es seguro en el otro.
Abrígate y no corras.

lunes, 22 de octubre de 2012

10/22/2012 05:30:00 p.m.


No tuve tiempo; llegué pasadas las siete y tenía que buscar, en el ordenador, y Leviatán no estaba en los listados y no había ningún otro título que me sonara, y así, a bulto y sin saber… Y eso suponía un rato del que no disponía. Volveré en otro momento.
¿Encontrasteis alguien a quienes interesaban? Eso es suerte, y casualidad, el mismo sitio y en las mismas fechas. En fin que todos contentos.
Te va a parecer increíble pero dos azucarillos — de los antiguos, ya no se ven por el mundo — en el cajón de arriba de la mesilla, donde el cuadernito de instrucciones de la radio digital, que tendré que consultar por cierto el próximo sábado, nunca me acuerdo de cómo se cambia la hora.
¿Recuerdos para mí; te dio recuerdos para mí?
Bueno; me parece bien. Dale un beso de mi parte.
No, no me extrañó demasiado. En los tiempos que corren, ese tipo de establecimientos… Aunque también se dice que lo verdaderamente caro no corre peligro, que mientras haya ricos; pero, aún así…
Sí que me dio algo de pena. Nostalgia o algo así.
Dice que tuvo no sé qué problema; con la página. Cosas que no le cuadraban porque por qué al abrir la cajita aparecía aquí cuando lo razonable sería esto. 

Y su punto de lógica tiene. Aunque se fue a la cama cerca de las siete de la mañana.
Es incorregible. 

domingo, 21 de octubre de 2012

Texto 4.13

Publicado por  el oct 21, 2012 en Prólogo a la carta número cuatro. Herencias |

4.13 “En la representación aparente de Hestia, la Dama del fuego, la llama representa la combustión como un principio shivático (destructor) lleno de matices en constantes combinaciones de colores y formas, y desde el rojo al violeta convocan a su contemplación. Por eso los humanos miran el fuego como una representación de lo que vive su energía, de lo que emiten sus células y no alcanzan a percibir. Lo observan como en un trance hipnótico, y a veces no pueden despegar su atención ante el arrebato de mensajes incomprensibles. El fuego siempre fue un tótem en todas las culturas. Hay ritos y fiestas del fuego en todos los países, en el equinoccio de primavera como adoración al nacimiento del Sol, y en el solsticio de verano con la quema de los rastrojos y todo cuanto sobra para empezar una vida nueva. La llama es la paredra de Shiva, es la purificación por medio de la liberación de energía, la energía calórica que modifica y transforma los elementos, la representación solar en la noche; y el hombre, que es capaz de liberar sus combustiones, de firmar un pacto de entrega con la diosa Hestia, estará encontrando el camino de la libertad”.

sábado, 20 de octubre de 2012

10/20/2012 06:46:00 p.m.

Que sólo has llegado a la 513, ya he visto la marca.  No es un mal promedio, yo no puedo leer tan rápido. Para que no te quedes toda la vida con el reconcomio de qué pasó que no pasó lo volveré a sacar la próxima vez. Lo que no me permiten es hoy mismo.
Una especie de doble puerta que vaya toda por delante de lo que ya hay ¿Es eso lo que sugieres? Un bastidor o quicio o marco o lo que sea y ahí hojas normales, abriendo hacia fuera y con sus tiradores. Sí, de pared a pared. Podría ser una solución.
¡Vaya por Dios! Después de tantas prisas decidís no ir. No sé cómo funciona ese tipo de ofertas, si se pueden devolver o directamente se pierden.
Hoy un cambio de actitud que me sorprende. Al preguntar si por algo especial dice que no sabe, que a lo mejor se está acostumbrando. Pero… ¿así, tan rápido?
Ah, sí, hará un par de semanas o tres. Lo escuché en la radio una mañana, el último día que estaba abierto. La hija del dueño, pero creo que alguna vez te lo he contado, estaba en mi clase.
¿Diodoro? No, hoy ya no. Es una discusión que no tiene sentido y me parece que lo único que busca es eso, discutir.
Me voy a la biblioteca. A ver si encuentro algo de Hobbes, o de Locke que parece que me tira más.
Eso de "la imposibilidad de que la nada pueda producir el ser" se lo habría enchufado a Diodoro si lo hubiese leído antes, pero ya...

jueves, 18 de octubre de 2012

10/18/2012 06:17:00 p.m.


Que miró y que no estaba, ¿qué hay que entender? Lo solucionó con una pinza de la ropa.
¿Qué me hace pensar que no te daría tiempo? Pues que sale, salía, ayer, una media de 217,666… (unas veintisiete veces ese seis, y luego un siete) páginas por día y tú sólo lees cuatro o cinco y de noche.
No he tenido tiempo. Pero si a ti sí no sé yo si a mí. Y no he pretendido decir que es que tú tengas una especie de obsesión por. Según eso todo el mundo sería obseso; y que bien mirado lo es, no irás a negármelo.
¿Qué y yo qué? Pues posiblemente tampoco. Antes o después en todo el mundo termina por tropezarse con el hueso, como en las aceitunas. Así que digamos que todo lo más un seis y medio. Y a mí un tres, pero no aspiro a más.
Pues cuatro, que los termino de contar (es decir tres una vez descontado el de ayer, dos en realidad con el de hoy); y como los domingos no hace falta no hay que preocuparse hasta, si no estoy echando mal la cuenta, el lunes 22.
¿Yo podía estar equivocándome y tú no? Me gustaría saber por qué ¿La conociste mejor? ¿Hablaste con ella alguna vez? La voz podría ser una pista. Pero ni tú ni yo la escuchamos entonces, así que, ya…
Bueno, para que no digas que tal y que cual te daré de margen hasta las 6 de la tarde del sábado. Pero a las siete menos cuarto cierran y no tengo ganas de ir con la lengua fuera; y no me des luego la murga con que te cuente yo el final.
No; cuando ve la puerta abierta sale y ya está. No se complica la vida pensando si alguien se acordará. Su idea del tiempo y de la memoria no son como en las personas. Pero, ¿y si te vas de viaje o algo así?
Bien pensado quizás mejor que cerrarla siempre bien sería dejarla siempre abierta.

miércoles, 17 de octubre de 2012

10/17/2012 02:57:00 p.m.


Mira, he encontrado unos sobrecitos de azúcar en el cajón de arriba de la mesa del despacho. Eso da un margen.
¿Las gafas, hoy las gafas? Pues esas sí que no… Dijiste que tienes unas de repuesto. En los sitios normales no las he visto y, en los otros, ¿cuál tendría que ocurrírseme?
Debe de ser que hoy todo el mundo pierde todo. Llama montando un drama porque no aparece su grapadora; le digo que si ha mirado en el armarito del baño y en la balda donde los trapos de cocina y dice que sí y que no.
Y que le preguntaste por un resfriado. Y que cuál y que por qué.
¿Es que no te explico bien las cosas?
No. No. No. No lo entiende. O bueno, lo entiende pero no lo admite. Dice que le parece una estupidez, forzar las cosas para que alguien termine diciendo algo que no es lo que quiere decir y, luego, como tras discurrir un poco, “o lo que no quiero escuchar”.
Y que para decir toda la verdad, dice, “y si la pelota no está en mi tejao qué necesidad tengo yo de traérmela”. Que en eso, mira tú, tiene razón.
¿Te ha gustado? ¿Lo estás diciendo en serio? Lo cierto es que el título es al parecer desconcertante, sugiere lo que no es. La comentaban una noche en un programa de radio que habla de esas cosas, y ahí ya decían que no es lo que se espera. Pero de ahí a que te haya gustado.
La miraré en cuanto tenga un momento.
Me temo que no. Vence el sábado y son 653 páginas. Sabes que no me gusta retrasarme.
Esa es la peperomia. Distinta familia, distinto tamaño, distinto color, distintas y mucho más carnosas las... Bueno y resumiendo, que no se parecen en nada.

martes, 16 de octubre de 2012

Qué se puede y qué se debe


Mirando el partido España – Francia (1 – 0 en este momento 21:49 cuando acaba de terminar la primera parte; el gol de Sergio Ramos) se me ocurre algo tan extravagante como que Benzemá se confundiera y, en un despiste, si viese cerca a Xavi Alonso, o a Sergio Ramos, o a Silva — que por cierto ha tenido que salir del terreno de juego por lesión —, cometiera el error de pasarles la pelota (si la tuviera) tan acostumbrado a que sean sus compañeros de equipo.
Pero no creo que nada así haya sucedido nunca, en ningún partido ni a ninguna selección; y si sucediera sería un verdadero escándalo que daría mucho que hablar a todos los comentaristas deportivos e incluso a los no deportivos.
A los no deportivos también porque, antes, hace años, los programas deportivos se dedicaban exclusivamente al deporte; hoy todo se mezcla y junto con los goles o no goles y otras incidencias del juego se habla de si tal o cual jugador tiene o no tiene algún tipo de problema con su entrenador o con cualquier compañero o en su vida privada.
Hoy le he visto a Casillas una cara seria que, según eso, podría estar viniendo al caso con dimes y diretes de si no se encuentra integrado ultimamente en el Real Madrid, y que si no celebra los goles como debiera.
Me quedo entonces pensando en cuántas veces un profesional, de lo que sea, habrá de sacar adelante su trabajo aun costándole estar concentrado al ciento por ciento en qué es lo que debe hacer en cada momento…
Termina de empezar la segunda parte.
En el último minuto (de 3 de descuento) empate 1– 1 cuando nadie ya lo esperaba.
A lo mejor es que es verdad que a Casillas le pasa algo.
Y es que debe de ser complicado, el equilibrio, que el qué se puede no le gane la partida al qué se debe.

sábado, 13 de octubre de 2012

10/13/2012 06:45:00 p.m.


Hoy, bastante mejor. El cajón de los cubiertos es un sitio ideal porque ahí es seguro que la veo cuando busco la cucharilla. Aunque se está terminando el azúcar y, entonces… Pero ya te avisaré de otro sitio que me resulte fácil.
Ya te lo escribí; la voz normal. De catarro pero normal. Y ningún comentario que pudiera hacer pensar.
No, el gorrión no estaba. Después de tantos años ya no sé, y preguntar a uno de los camareros me dio apuro.
He buscado en internet pensando que no iba a encontrar nada pero, sí. Alguien lo subió a youtube en mayo, o julio, del año pasado; pero está tomado desde la 2 y parece que de un programa emitido hace más tiempo.
Leo en ABC un artículo de Tomás Cuesta titulado Arturín de Tarascón ya tiene formulada la pregunta para su referendum imposible. Qué personaje ese Más.
No dejes todo tirado, por favor. Y las ventanas cerradas.
Te dejo el video.


miércoles, 10 de octubre de 2012

10/10/2012 08:24:00 p.m.

La he visto hoy, en la calle. Tienes que acordarte, seguro. Aquella señora que encontrábamos con frecuencia cuando íbamos a desayunar al Villamagna. Está muy cambiada, claro, después de quince años, y si la he reconocido ha sido por el traje, un traje chaqueta oscuro y entallado de corte parecido al que llevaba Marlene Dietrich en Testigo de Cargo, mírala ahí, que he buscado un video en Youtube para que veas como se da un aire..., en el traje, claro.
Por el traje y aquellos zapatos, de color azul, oscuro también, y el bolso a juego…
Todo ya naturalmente extemporáneo, pasado de moda y con un mucho de un no sé qué halo añejo. Pero el traje le sigue estando bien, aun a pesar del tiempo.
No, ya me lo dijiste - y digo bien, dijiste, porque recuerdo que lo hablamos - hará como un mes y medio, pero no te acordarás, y te contesté que no, que dejases el asunto estar y las cosas se irían calmando por sí solas.
Hace unos días le dije "todas las balanzas tienen dos platillos pero a ti parece perseguirte la fatalidad de poner todo en el mismo".




viernes, 5 de octubre de 2012

Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


"Afrodita
5 octubre, 2012
Y se me ocurren más cuestiones.
El Sol morirá un día, ¿no es cierto?, aunque hayan de pasar los 20.000 millones de años que no vamos a ver ninguno de los presentes. Según eso, y sin esfuerzo ninguno —y porque supongo que la muerte del Sol arramblaría con todo su sistema —, todos llegaríamos al ansiado (para mí, por lo menos) agujero negro. Quiero decir que si es un proceso ineludible bastaría con sencillamente esperar…
Pero eso me cuesta encajarlo. Me lleva a una idea de determinismo que a mi criterio empuja a la dejadez, o a la apatía. Encajo mejor algo que expresaría como una “evolución personal” que posibilite el de algún modo acelerar o favorecer ese proceso.
Y, ahí sí pregunto, ¿tiene algo que ver la voluntad?
¿Y qué tipo de voluntad? ¿”Mi” voluntad de verme libre “yo” de “mis” lastres? Me parecería cutre. Pienso que la motivación debe ser otra.
Y — estoy ahora volviendo a más arriba, al “sencillamente esperar” —, ¿qué sería del “nosotros” de ahora mismo lo que fuese a gozar de esas delicias? Es un poco el “largo me lo fiáis”, y, sin embargo, por mal que se dieran las cosas uno, creo, el ser humano, tiene en alguna parte de su consciencia una algo así como esperanza (qué mal lo estoy contando) de que sí; de que lo vivirá y lo verá ni con este cuerpo, ni con esta vida, ni con estos ojos… Pero, sí.
Ay. Lo dejo todo empantanado. Pero ahí suelto el testigo para quien sepa plantearlo mejor; que ésta no llega a más."

El día siguiente, en el mismo hilo, encuentro este escrito de Beucis:


"Beucis
6 octubre, 2012
“ Un saco de silencio…” “Una página en blanco…” No es fácil conseguir esa frontera donde el tiempo se diluye; donde espera la muerte malva; donde se llega a la consciencia, a la felicidad. La felicidad viste de oro a Tara, la diosa, en una de sus manifestaciones. Todo parece estar preparado para escribir esa página en blanco, que puede ser una de las del libro de la Vida, y es importante que el mensaje de los fotones se imprima y germine el silencio tan difícilmente conseguido.
Barrer los laberintos impostados, artificiales, que interfieren la pureza de una buena cosecha, es una tarea; llegar, conseguir, ese silencio hondo, abierto, receptivo, al fotón heroico, preñado de luces, que viene del cosmos, es una aventura.
No sabemos cómo alcanzar el silencio; cómo abrir esa página en blanco; cómo romper las celdillas rígidas de los mensajes de la dualidad, de los ruidos binarios.
Pero sí sabemos que un compromiso con fe en nosotros, con esperanza en este compromiso, y con caridad, caridad que deviene en pureza , y que hará salir “… de su escondrijo el misterio arcánico del amor..”
Si creemos en esta tarea, sin preguntarnos en qué consiste y en cómo se consigue. Si nos decimos: éste es el momento.
El tiempo contestará y mirará de frente y se hará presente. Las memorias que lastran, desaparecerán, llegarán las memorias del futuro y “ soñaras temblorosa con un lejano recuerdo..” "
Que me lo traigo aquí sólo para corregirle un par de erratas. Espero no estar con ello manipulando el texto.

jueves, 4 de octubre de 2012

De Enrique a Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


"Enrique
3 octubre, 2012
“… Se me ocurre el ¿para qué? de la existencia de una Vida y unas vidas tan complejas, y preguntarme por el sentido de todo aquello por cuanto los seres racionales hemos intentado e intentamos esforzarnos, descubrir, entender; y todas las manifestaciones del arte, y tantas cosas más…”
Para cruzar la frontera."

miércoles, 3 de octubre de 2012

Afrodita en comentarios al texto 4.10 de la aventura del pensamiento


Afrodita
3 octubre, 2012
Se me ocurren a la vista del comentario de Enrique y qué escribe de los agujeros negros algunas preguntas como, ¿todas las estrellas están abocadas a ese ir comprimiéndose hasta convertirse en un agujero negro?
Hace algún tiempo, en un programa de radio, escuché que el Sol terminaría por extinguirse — aunque, eso sí, creo que dijeron que en 20.000 millones de años — porque le ocurriría eso mismo.
Si es así, ¿entra dentro de lo razonable suponer que el Universo (o el Cosmos, nunca tengo muy clara la diferencia) llegará a estar plagado de agujeros negros? ¿Qué el mismo Universo sería un todo agujero negro, como si se reabsorbiera a sí mismo?
Si es así surgirían, a mí me surgen, otras preguntas a las que no creo que pueda responder nadie y que entran en otro orden de cosas. Se me ocurre el ¿para qué? de la existencia de una Vida y unas vidas tan complejas, y preguntarme por el sentido de todo aquello por cuanto los seres racionales hemos intentado e intentamos esforzarnos, descubrir, entender; y todas las manifestaciones del arte, y tantas cosas más…
Y, luego, volviendo al asunto de ese proceso de extinción — intentando hacerme una composición de lugar de qué es un planteamiento científico; porque el tipo de razonamientos que yo hago no requieren instrucción ninguna y puede hacerlos cualquiera, pero la ciencia es otra cosa y sus argumentos no asequibles para todos —; en ese proceso de extinción parece factor determinante el tiempo, mensurable, y su trascurso.
Y termina así habiendo algo que no me cuadra. Pero…
·         Afrodita
         3 octubre, 2012
A menos, que se me acaba de ocurrir justo después de enviar, que ya lo estemos; que ya estemos encerrados en ese gran agujero negro en que se convirtiera algo que se extinguió, y nos estemos retroalimentando de algo así como sueños. Y que la realidad esté en otra parte, que…. ¿Cuál?

lunes, 24 de septiembre de 2012

Texto 4.9

Publicado por  el sep 24, 2012 en Prólogo a la carta número cuatro. Herencias | 

4.9 “Tengo un saco de silencio de mis primeros viajes por la frontera del tiempo, esa línea indefinible en la que cada hombre es sí mismo, donde la pureza se convierte en vocación y sale de su escondrijo el misterio arcánico del amor”.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Copia no autorizada





Ata-moscas-por-el-rabo dijo...
“ “– ¿Qué importa nada cuando saber no importar lo importa todo? — Preguntó sin esperar respuesta quien, olvidando saber que no importaba, recordó recordar que había olvidado que importar o no importar no importa nada”.
Recordó que (palabra por palabra) alguna vez había pensado quien, pensando saber que no importaba, olvidó no recordar que había olvidado que importar a quien le importaba no importaba.”.”.
“ “– Es que olvidó que (olvido por olvido) — recordó la respuesta inesperada — saber no recordar que el olvido no importaba era no saber olvidar que, a quien no le importaba, no importaba”.
Recordó que (olvido por recuerdo) alguna vez había pensado quién, pensando saber qué no importaba, olvidó no recordar que había olvidado qué importar o no importar a quién importaba no importaba.”.”.



viernes, 14 de septiembre de 2012

Rosario

Charo, sí, mi amiga Charito de toda la vida que la quiero yo un montón y fuimos inseparables ya desde niñas hasta que ella se casó. Se caso, sí, con un chico muy bueno que a mí la verdad es que me parecía un poquito soso pero ella decía es muy bueno y muy buena persona y, yo lo sé, me dijo entonces, voy a ser muy feliz con él porque es una persona muy responsable y muy trabajador.
Y se caso, y siempre ha dicho que es tan feliz como ella decía de jovencita que iba a ser, y como yo conozco muy bien a Charito estoy segura de que de veras ha sido tan feliz como ella ya presentía que iba a ser. Hasta hoy.
Digo hasta hoy porque esta mañana va y me llama. Me llama Charito afligida y llorando y, yo, pero Charito, querida, qué te pasa.
Y Charito se suena y moquea y dice con voz entrecortada que la niña, suya y de sus ojos porque es su única hija y la adoran tanto ella como su marido aquel chico tan bueno y tan responsable y tan sensato, que la niña — logro entender entre sollozos —ha conocido a un chico muy bueno,  de Guadalajara, que se llama Juan Francisco, de muy buena familia y muy estudioso que…
– Pero, querida — le digo yo a Charito —, si es estudioso y de buena familia, y del agrado de la niña que seguro que tiene tan buen gusto y tan buen criterio como tú, ¿qué motivos puede haber, pedazo de tontuela para llorar de esa manera?
–Pues… — Charito se suena y moquea antes de responder —, a ver si sé explicártelo para que me entiendas…
– Seguro que te entiendo, cielo — le digo —; cuéntame qué te pasa, cuál es el problema y verás cómo entre las dos encontramos la solución.
– Bueno, pues — noto cómo Charito se enjuga las lágrimas, se aclara la voz y dice de corrido —: Juan Francisco ha sido etarra.
– ¿Etarra, Charo — le pregunto —; un chico de Guadalajara que se llama Juan Francisco ha sido etarra?
–Sí, Afrodita —responde ella en tono impaciente —, etarra.
Y que qué encuentro de raro, quiere saber, al hecho de que el chico sea etarra.
–Pues, no sé — respondo, dubitativa, dubitativa porque entiendo que tal vez a ella mi razonamiento podrá parecerle poco razonable —; no sabría explicártelo muy bien pero siempre pensé que para ser etarra había que llamarse Patxi o Andoni o Iñaqui,  y por supuesto ser vasco, pero, un etarra, Charito, de la Alcarria son bien conocidos los mieleros de toda la vida, pero etarras…
– Oh, es que fue a vivir a Euskal Herria cuando era muy pequeño, a Santurce concretamente. Y dice que se siente vasco, y que su corazón es vasco…
– Eso — le digo — parece razonable. Siempre se ha dicho que el hombre no es de donde nace sino de donde pace; así que…
– Bueno, pues… — Charito se suena, con un sonido seco y rotundo, antes de añadir en tono tajante y resuelto —: No me da la gana que mi hija tenga un novio etarra.
– No es etarra, Charito — le recuerdo —; tú misma has dicho que fue etarra.
– Ah, sí — admite Charito, porque Charito aunque pierda a veces un poco los nervios ha sido siempre razonable —; cometió un atentado y hubo muertos. Estuvo en la cárcel un par de años o tres y, luego, como se arrepintió, lo pusieron en libertad y está totalmente reinsertado.
– ¿Ves, tontuela — le digo — como no tienes motivo ninguno para recelar de él?
– ¡Pero cómo que no! — Se me encrespa Charito — ¿Te gustaría a ti tener un yerno asesino?
– Charito, nena, que ya no es asesino; se arrepintió y está reinsertado. Ahora es ya una persona perfectamente normal ¿No lo entiendes, Charito?
Pero se ha cerrado en banda en que no, en que no lo entiende. Y se ha empecinado en que un terrorista podrá estar todo lo reinsertado que la ley le permita; pero que ella, en cuanto a ciudadana con sus propios criterios éticos y morales, ¡jamás! — que me lo ha dicho gritando y muy alterada, fuera de sí, casi, diría yo —, jamás querrá cerca de sí a un personaje semejante. Y que hará todo cuanto esté en su mano para no emparentar con un asesino. Y que no quiere que sus futuros nietos sean hijos de alguien cuya profesión era (aunque ahora esté arrepentido y reinsertado) poner bombas y pegar tiros en la nuca.
Y por más que he intentado hacerla  entrar en razón y me he esforzado en explicarle que hay que saber perdonar y que además todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad no ha querido entenderlo ni admitirlo; se ha enfadado, ha dicho que le parecía intolerable lo que le estaba diciendo y ha terminado por mandarme a… (bueno, a la mierda) y me ha colgado el teléfono.
Así que me he quedado un poquito triste. Un poquito triste porque yo a Charito la quiero mucho, porque es mi amiga de toda la vida. Pero… no sé, me da pena que a veces sea tan intransigente y tan poquito comprensiva.


martes, 11 de septiembre de 2012

Páginas sueltas

http://www.otraspoliticas.com/politica/la-crisis-es-sobre-todo-de-ideas#comment-740

http://www.otraspoliticas.com/politica/la-burbuja-mas-peligrosa-de-europa-no-es-financiera#comment-574

domingo, 9 de septiembre de 2012

Si despertaras un día

Si despertarás un día y no fueras el bosquejo difuso y medio borroso de un proyecto en que animase la veleidad de unos dioses caprichosos que en sus juegos conjugasen en tu frente el toque de la ventura y el destello que se pierde entre las gracias donosas y las chispan en que prenden la inspiración de las musas y la fama de los héroes.
Si despertarás un día y no fueras el esbozo borroso y medio difuso de un genio que comparece al ser invocado a solas, a oscuras y entre conjuros bajo efectos de una fiebre que oscurece los sentidos y el entender obnubila  y engaña a sus genuinos eminentes adalides con promesas  fastuosas desbordantes de felices desenlaces adulando el valor de lo que hiciesen.
Si despertarás un día y no fueras el esbozo ni el bosquejo de la filfa  que si pudo entre sus redes atraparte en la mentida fama de los que triunfantes se erigieron en lumbreras que asombrarían a las gentes elegiste no dejarte arrastrar por su corriente  ni seducir ni  contarte entre los que destacando de entre sus otros congéneres se alzaron con el trofeo reservado a los gloriosos que en la vanidad se pierden.
Si despertaras te digo me dijo la voz que adentro me recordara incansable que en ganando las grandezas que en este mundo son sólo espejismos de irredentas vanaglorias que deslumbran y enmascaran la pureza habrías ganado te digo me dijo sin que la oyera más que en el fondo del alma la voz que me recordara que sólo ganando limpio y desnudo de artificio el favor que de los dioses sin pedirlo mereciera habría alcanzado la gloria que a muy contados espera.

En libro de arena 30/08/2012 1:25:52

sábado, 8 de septiembre de 2012

Páginas sueltas

http://www.otraspoliticas.com/educacion/examenes#comment-772

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2012/09/texto-46.html?showComment=1347105736714#c2786408660508239101

http://www.otraspoliticas.com/politica/el-estado-de-bienestar-y-los-efectos-secundarios#comment-837

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/02/texto-215.html?showComment=1296564540953#c8848221966009249127

http://www.otraspoliticas.com/politica/volver#comment-819

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2010/03/texto-113.html?showComment=1267978478926#c3130741921160895985

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/06/texto-223.html?showComment=1307873373785#c4845303583965037956

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/06/prologo-la-carta-numero-tres-rastros-de.html?showComment=1308311318244#c1509569307817925791

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/07/texto-32.html?showComment=1310589198969#c418957412512439232

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2011/02/texto-215.html?showComment=1296906326372#c1583949804925299819


http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/07/texto-33.html?showComment=1310905578025#c4216001784670349317

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/09/texto-34.html?showComment=1315392906648#c2478508754536705462

http://www.otraspoliticas.com/psicologia/adolecer-o-sonar#comment-176

http://www.otraspoliticas.com/politica/yes-we-can#comment-112

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/09/texto-35.html?showComment=1316687921571#c829611068163230207

http://www.otraspoliticas.com/politica/carta-de-despedida#comment-699

http://www.aventurapensamiento.com/?p=1249#comment-6104

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http://www.otraspoliticas.com/politica/la-crisis-y-el-valor-de-los-mayores#comment-637

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http://www.otraspoliticas.com/economia-2/amnistia-fiscal#comment-223

http://www.otraspoliticas.com/educacion/fracaso-escolar#comment-691

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http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2011/02/texto-215.html?showComment=1296690076678#c4157113198372273621


http://aventurapensamiento.blogspot.com/2009/11/texto-15.html?showComment=1258288502243#c7129412610781254014

http://www.otraspoliticas.com/politica/banqueros-y-otros-brahmanes#comment-203

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http://www.otraspoliticas.com/politica/libertad#comment-729

http://www.otraspoliticas.com/educacion/especialistas#comment-124

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http://www.otraspoliticas.com/politica/los-partidos-politicos-y-la-division-de-poderes#comment-134

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2012/05/texto-321.html?showComment=1344775081643



http://www.otraspoliticas.com/educacion/el-valor-anadido#comment-152

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2012/06/texto-41-y-42.html?showComment=1344586082083


http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2012/07/texto-45.html?showComment=1345197371167


http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2012/06/texto-43.html?showComment=1344508506447

http://www.otraspoliticas.com/educacion/revalidas#comment-761

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2011/10/texto-36.html?showComment=1345369956997#c3071792310111318149

http://www.otraspoliticas.com/psicologia/infancia-%C2%BFpara-que-os-quiero#comment-107

http://www.otraspoliticas.com/educacion/version-de-los-hechos#comment-98

http://www.otraspoliticas.com/politica/yes-we-can#comment-108

http://www.otraspoliticas.com/psicologia/y-al-octavo-dia-dios-creo-el-buenismo#comment-738

http://www.otraspoliticas.com/educacion/examenes#comment-775

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http://www.otraspoliticas.com/politica/banqueros-y-otros-brahmanes#comment-216

http://www.otraspoliticas.com/politica/los-partidos-y-el-pecado-de-la-fidelidad#comment-703

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2012/02/texto-316.html?showComment=1329831119573#c3421389636004064652

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2010/03/texto-114.html?showComment=1269027282823#c4632798762487636656

http://www.otraspoliticas.com/politica/tendencias#comment-250

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2011/05/texto-222.html?showComment=1306076529426#c146124876898204963


http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/05/texto-222.html?showComment=1306232234428#c5841293467527022943

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/06/texto-223.html?showComment=1307705755771#c2238908172009337190

http://aventurapensamiento.blogspot.com.es/2010/10/texto-27.html?showComment=1288014216571#c3295247527527863380


http://aventurapensamiento.blogspot.com/2010/03/texto-113.html?showComment=1268139543608#c4811503412135552611

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2009/12/texto-17.html?showComment=1329943330600#c8150867818810999363

http://www.otraspoliticas.com/educacion/el-valor-anadido#comment-146

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2010/12/texto-210.html?showComment=1292182167226#c2488926120815654192

http://aventurapensamiento.blogspot.com/2011/07/texto-33.html?showComment=1311505968986#c8816251364063125415


http://aventurapensamiento.blogspot.com/2012/03/tercer-mensaje-peregrinos-de-una-tierra.html?showComment=1330718772437#c2166397292486086575



Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.