jueves, 18 de agosto de 2011

De padrinos y madrinas

Hace pocos días nuestra ministra de asuntos exteriores visitaba al presidente de Bolivia y sus relaciones son tan buenas como puede verse en la fotografía.
Al mismo tiempo hay una ONG que se está desviviendo porque se apadrinen niños en Bolivia.

¿Es lógico que desde España haya que apadrinar niños de un país democrático?
En el mundo hay muchos niños, en muchos países sujetos a muchas circunstancias muy adversas ya sea por sus propias condiciones de desarrollo o por estar gobernados por dictadores despiadados y crueles.

Pero… ¿en un país donde quien gobierna ha sido elegido en una votación?

Por otra parte todo el tema de los apadrinamientos es un tema bastante artificial. Las personas bondadosas lavan sus conciencias aportando una cantidad mensual para un niño o una niña con el (o con la )que  establece una relación forzada y racional mediante la que se cartean y el niño cuenta cosas de su vida y de su mundo a su padrino o madrina.

¿Con qué ganas o qué ilusión ese niño o niña se pone de tiempo en tiempo a escribir una carta a una persona a la que debe gratitud?

Bueno, que no creo en esa forma de hacer las cosas. Y qué no entiendo cómo o por qué el padrino o madrina “quiere más” a ese niño que a cualquier otro.

lunes, 1 de agosto de 2011

Mundo futuro

Lo he escuchado en la radio hoy por primera vez.

El doctor que lo ha realizado dice que en el futuro se podrán crear este tipo de órganos, sea cual sea el órgano dañado, y que no será necesario por tanto estar dependiendo de un donante para hacer un trasplante.

Esto me ha llevado a pensar que está bien, que es bueno, no tener que vivir deseando que alguien muera para solucionar “nuestro problema personal” pero que, además, llegarán tiempos en que cualquier “avería” de nuestro cuerpo no requerirá mayor atención, ni preocupación ni desvelo, que la pequeña contrariedad que, en la actualidad, conlleva el “vaya, por Dios; se ha escacharrado la lavadora”.

Pero… ¿qué sucederá una vez la mayor de nuestras obsesiones, nuestra salud — y nuestro cuerpo, por lo tanto —, pierda el protagonismo que hoy le concedemos?

Tal vez entonces, en ese mundo futuro, el ser humano vuelva sus ojos hacía cuestiones tan lejanas, tan “ridículas” y tan extravagantes, como en la actualidad se considera el ocuparse del alma y de su mundo.

De cualquier modo, lo que resulta evidente es que ante cada nueva etapa que se cubre, ante cada nuevo problema resuelto, surgirá un nuevo reto.

¡Así es la vida!

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.