miércoles, 6 de octubre de 2010

Enmienda a la modificación introducida el pasado jueves 30 de septiembre de 2010 a la normativa dictada el miércoles 29 en referencia a la correcta exhibición en escaparates de determinados productos.

Como a pesar de las explicaciones que en la modificación editada el pasado jueves 30 de septiembre a la normativa dictada el 29 del mismo mes se daban en referencia a la correcta exhibición de ciertos productos en determinados escaparates siguen llegando a la secretaría de esta Administración infinidad de quejas e innumerables solicitudes de nuevas aclaraciones porque parece ser que los comerciantes no llegan a tener claro A) si los ciertos o los determinados son los productos o los escaparates y ― aun cuando en el mejor de los casos la comprensión haya alcanzado (como en honor a la verdad hay que reconocer y celebrar que así haya sido porque, y tenemos en esta Administración prueba fehaciente de ello gracias a las muchas fotografías que los propietarios de establecimientos han tenido la gentileza de hacer llegar a nuestra secretaría pudiéndose contemplar con suma satisfacción en ellas que tanto los unos como los otros están no siempre perfecta pero sí casi siempre correctamente colocados) a desentrañar dicho enigma ― B) si tanto en el supuesto de unos (los productos) como en el de los otros (los escaparates) todos y sin excepción de los que correspondiere ser esto o aquello son ciertos o determinados o indistintos; esta Administración, en su inquebrantable voluntad de dar plena satisfacción a las necesidades de los ciudadanos y cumplida respuesta clara, concisa e inequívoca a las dudas que puedan asaltarlos, procede a dictar una nueva enmienda con la que confía, esta Administración, en que todo quede total y enteramente esclarecido.

Así pues, y consultados juntos primero y después por separado nuestros asesores expertos todos y cada uno en cada una de las materias en que pudiera verse afectado el presente escrito, se procede a redactar la que imaginamos será si Dios nos asiste la última redacción de la normativa como queda:

Los paquetes de filtros para cigarrillos nunca se ponen en los escaparates de los establecimientos concertados con los distribuidores porque ellos, los paquetes, aun habiendo sido autorizados ― tal y como quedó dictado en la modificación a la normativa al respecto a que hace referencia la presente enmienda ― a colocarse donde más les gustase, optaron, libremente y al amparo del derecho a la libre circulación por el lugar o los lugares por donde transitaren por colocarse en otra parte sin prejuicio, empero, de que la tal parte les gustara o no les gustase, y en uso del (otra vez) derecho que los asistía de ser ellos, ellos solos y a su propio criterio, los que determinases qué es, en su sentir, exactamente “lo que gusta” y sí, he aquí el interrogante que se plantearon, “lo que gusta” y “lo que agrada” son cosas incuestionablemente iguales o por completo y sin la menor duda diferentes.

Tal pregunta, que a nadie en esta Administración se le escapa es de muy profundo calado y hasta si se la apura (a la Administración reunida en pleno) del todo insondable, vino suscitada por el hecho de que las burbujas para gaseosa ― tan inquietas ellas, con ese su inveterado estar a la que salta imbuidas, como es su natural, de una incontenible tendencia a alborotarse ― y por boca de sus representantes hicieron notar ante el responsable del departamento de reclamaciones de esta Administración que no cabía el por completo descartarse que tal vez, quién sabía, bien pudiera ser que aunque sintieran los paquetes más predilección por unos lugares que por otros se decantaran, empero, por inclinarse por los otros antes que por los unos en previsión ― y vistas con serenidad las cosas con sus correspondientes pros y sus respectivos contras que ellos, los paquetes, en su constante velar por la tranquilidad de los pequeños filtros que albergan en sus entrañas, no pueden ni por un momento dejar de contemplar ― de que las otras, las alas, tan rebeldes, tan propensas a volverse contra el viento y aun contra la marea tan pronto se las obligase, incluso sin saña, a doblar una esquina ― o, peor todavía, la cerviz y sobre todo las muy anchas ― no cederían con facilidad a cohabitar con unos entes tan apocados, tan indolentes, tan proclives a dejarse utilizar para, luego, una vez usados, ser arrojados lejos, obviados, humillados y proscritos.

Es por esto que, y habiéndolo ellos corroborado, encendidos de gozo pero privados de la facultad de prorrumpir en hurras ni irrumpir en aplausos presas del comprensible júbilo de saberse entendidos, declinaron la gracia que esta Administración les otorgase y se marcharon, con las cabezas muy erguidas y los precintos bien ajustados a la parte que, si no era la que más les gustaba, era, sí, la que más a los intereses del apacible coexistir sin roces de los incompatibles convenía.

Lo que se firma y rubrica y se estampa de los sellos pertinentes a las 21:08 horas – que siempre se le echa a esta Administración entre unas cosas y otras la hora encima ― del miércoles 6 de octubre de este año de muy dudosa y no menos discutible gracia.
Safe Creative #1012278141773

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.