miércoles, 7 de julio de 2010

Yo no soy poco seria

Lo que ocurre en este blog mío es que mete mano toda la familia e incluso algunos de los amigos de mis hijos y, trasteando o enredando, me borraron todas las entradas anteriores a mayo de este año.
Posiblemente lo que estuviese haciendo en aquella entrada desaparecida, cuyo texto no puedo recordar como es natural después de tanto tiempo, fuese expresar mi indignación (y puede tal vez que, por lo que se deduce de la bronca que al parecer debió de echarme aquella famosa cuyo correo tampoco conservo, incluso que mi desprecio) hacia las mujeres que se dejan maltratar y luego van lloriqueando por el mundo, y dando lástima.
Que no se hubiesen emparejado con semejante tipo de hombres; y si fue porque se equivocaron, que puede ser - aunque hay que ser bastante torpe para no ver cuando un tipo apunta maneras - que tengan valor, y resolución, y se marchen de con él a la primera bofetada.
Otra cosa:
¿Por qué colocó aquel emoticón de la carita sonriente (creo que está guiñando un ojo) si lo que estaba haciendo era protestar?
A mí me parece que no concuerda.
Y una segunda cosa:
Cuando se me pasó el enfado con la famosa, y aprovechando que después de la pifia que me hicieron mis hijos o sus amigos volví a poner en marcha el blog, decidí que no, que no había moderación. Así que puede usted participar sin ponerme recados ni nada aunque, eso sí, si no me gusta qué dice lo borraré. Aunque no creo que le importe, ¿verdad?; que para escribir lo que le venga en gana ya tiene usted su propio espacio literario.
Saludos

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.