viernes, 18 de junio de 2010

A dimequeno

Bueno, es verdad que esto ocurrió, pero a la pregunta de cómo usted lo ha sabido no puedo contestarle porque tampoco yo lo sé. Lo que usted me muestra no fue, en ningún momento, ninguna entrada de ningún blog y sí sólo un correo que envié a mi hermana contándole, pues lo que cuento, un contratiempo. La única explicación que se me ocurre es que, en algún despiste, en vez de enviárselo a mi hermana hiciese clic en alguna parte de esas que envías algo a un montón de gente que lo mismo ni conoces.
Le servirá, de cualquier modo, para entender un poquito cómo su propia biografía (que según afirmaciones de usted misma no es ni propia ni suya) está, sin su autorización, circulando por la red.

Una dedicatoria

Caja de bombones

Caja de bombones
Una de esas cajas que se pueden encontrar en cualquier cajón de cualquier aparador de cualquier comedor o cuarto de estar de cualquier casa y en las que, cuando las abrimos, nada más encontramos pequeños cirindulillos inservibles que, hace ya tantos años, imaginamos que alguna vez podíamos necesitar. Esta, afortunadamente, está como se puede ver vacía.